martes, 18 de abril de 2017

Apuntes sobre Constelaciones

La sintonía con la vida


Es un hecho natural.     Reconocer lo que es, tomar las cosas como son.   No es resignación, va más allá de la mera aceptación.  Es decir sí con alegría, con fuerza.

Empezar por reconocer que somos hijos de nuestros padres, tal como fueron, a pesar de los juicios posteriores. La vida de nuestro padre y nuestra madre, tal como fue, fue perfecta para que tengamos la nuestra. La fuerza de la vida que está en nosotros es perfecta.  Somos vida y reconocernos "hijos" nos sintoniza con ella.  “Ser hijo de” es para siempre, cuando morimos seguimos siendo “hijo de.”   Esta vida la reconozco en el momento presente, aquí y ahora.

La fuerza de la concepción es extraordinaria, es pura energía de vida y la biología de nuestra madre desde ese momento vela por nuestra vida, cualquiera fueran las circunstancias.

En mi hay una nueva oportunidad de orden en el sistema familiar y es en el momento presente, dirigiéndome al futuro que se materializa este orden.  Reconocerme como “hijo o hija de” me sintoniza además con Algo más grande.  Permite que nuestra vida fluya espontaneamente en el respeto de la jerarquía natural, de la pertenencia y del equilibrio entre dar y recibir.

No reconocernos como “hijo o hija de” tiene como consecuencia inmediata cortarnos de la vida y de su fuerza. Nos corta del respeto instintivo a los órdenes del amor.  Me aleja de mi grupo familiar y provoca la exclusión de otros y de mi misma.   Este no reconocimiento es a veces sutil…

El querer que fuera diferente, tanto las personas como las circunstancias, es una manera de no reconocer.   Volver a los órdenes del amor es un proceso que empieza por tomar conciencia de nuestro lugar de hijo.


domingo, 2 de abril de 2017

CONSTELACIONES EN SESIÓN INDIVIDUAL



Las principales diferencias entre una sesión individual y una grupal son la privacidad y la dedicación exclusiva para la persona que consulta.  Una ventaja adicional es que el tiempo es menor y la cita es de acuerdo a los horarios del consultante.

Los representantes que en el caso de las sesiones grupales son personas, en la sesión individual son elementos (muñecos o posiciones) que van siendo sentidas por la persona y van mostrando la dinámica que hay detrás del asunto que nos preocupa.  El resultado es muy poderoso y a la vez siempre certero porque nos muestran verdades que están ocultas a nuestra mente.  Se alcanza a ver de una manera nueva las situaciones que nos preocupan y esto nos permite encontrar nuevos caminos de solución.   Como esta visión es interna y personal es fidedigna y transformadora.



miércoles, 29 de marzo de 2017

LA BUENA Y MALA CONCIENCIA





Buena conciencia     tengo buena conciencia cuando vivo igual a mi familia, me da un sentido de pertenencia, me hace inocente y seguro.

Mala conciencia     cuando vivo diferente a mi familia, en cierta forma me siento excluido, no perteneciente, me da culpa.   Esta culpa es buena porque amplia mi ámbito de acción y me da nuevas posibilidades que alcanzan también a mi sistema familiar.   A veces algún miembro de la familia se va a vivir lejos en cierta forma para salir del marco de acción de su familia, lo que siente es en realidad una auto exclusión y las exigencia de pertenencia permanecen en su corazón.   Atravesar esta culpa nos libera, nos ayuda decir en el corazón:

“papá, mamá denme su bendición cuando viva  diferente a ustedes”


Fuente:  Bert Hellinger

martes, 14 de marzo de 2017

SOBRE LA VOCACIÓN



Unas líneas que escribe Joan Garriga sobre la vocación,  que nos dicen que a veces es bueno no saber y dejarse guiar, sin embargo no tener una misión definida tiene sus bondades… nos da un sentido de ligereza:
A algunas personas les cuesta orientarse en momentos clave de la vida, les cuesta permanecer en el no saber, esperar, saber no saber, aguardar la señal que indica el norte; y, cuando saben, no siempre les resulta fácil poner toda la carne en el asador, tomar la determinación debida, arriesgar y tensar el arco. En el ámbito de la profesión y la vocación, hallamos que algunas personas tienen una clara propensión hacia lo que las mueve, y lo reconocen claramente; no pueden hacer otra cosa, a riesgo de sufrir. Están tocadas por una misión y un talento: la música, la biología, el arte, la medicina, la construcción, la jardinería... Tales personas cuentan con la ventaja de que no pueden hacer más que lo que constituye su vocación, y si no lo hacen pagan un alto precio en frustración y amargura. Otras, en cambio, no tienen una vocación definida ni una misión fija, lo cual conlleva desventajas, pero también ventajas, como la de que pueden hacer muchas cosas distintas, en un abanico flexible y plural, y no se sentirán tan fácilmente frustradas (sólo perdidas o desorientadas a ratos). Sin embargo, nunca sentirán con fuerza la bendición de ser arrastradas por ese movimiento irresistible en el que parece que la vida toma las riendas hacia una inapelable vía, y no queda otra que rendirse a ella y aceptarla. Quienes viven su vocación y dejan de resistirse y se entregan a ella, lo viven como una bendición y un servicio. Se sienten guiados. Y quienes no experimentan una vocación y una misión definida pero asienten a ello, quizá no se sientan tan guiados, pero se experimentan favorecidos, libres y ligeros.”

Joan Garriga
Del libro "La llave de la buena vida"

jueves, 2 de marzo de 2017

PREGUNTAS


“La vida es un conjunto de preguntas, que tienen la semilla de la respuesta y que a su vez, está embarazada de otras preguntas”
  George Senoner
                                                     
     1. ¿Qué sientes que siempre has merecido y hasta ahora no tienes?
2. ¿A quién te parecerías menos si logras    ese objetivo tan ansiado y difícil de  lograr?
3.   ¿A cuál de tus padres prefieres? 

      ¿Con cuál te identificas?
4.   ¿Qué no te gusta de tu padre?
5.   ¿Qué no te gusta de tu madre?
6.   ¿Qué te gusta de tu padre?
7.   ¿Qué te gusta de tu madre

     1.   Si tu respuesta es afirmativa, en alguna parte de ti todavía te sientes víctima de la vida, del destino, de tus padres, de ti mismo…  Preguntarse en qué medida soy responsable de lo que pasa ayuda a liberarnos.  Asumir la propia  responsabilidad, decir “así fue” y partir de ahí nos permite tomar la vida de otra manera.

    2. En el fondo necesitamos ser leales a  nuestros padres, a una abuela, a alguien en nuestro sistema familiar, por amor seguimos sus esfuerzos, su fracaso, su tristeza…su agresividad…

   3. al 7.   Reflexionar sobre estas preguntas nos ayudará a encontrar otra dimensión a la relación que tenemos con nuestros padres, no importa si viven o no.   Es la idea que tenemos de ellos lo que a veces nos limita.  Al verbalizar nuestras preferencias nos sorprenderá el resultado.

   El proceso de constelaciones familiares nos permite tomar nuestro lugar en el sistema familiar.  Encontrar nuestro lugar de mayor fuerza ocupándonos únicamente de lo que nos corresponde.  Esto nos libera y a la vez nos permite ser más empáticos con todos.


lunes, 30 de enero de 2017

Orden y amor en la familia

Sanar las relaciones familiares nos da paz.

Si la madre le permite el acceso al padre, el hijo tendrá éxito.  Mamá es la vida. Papá es el mundo.”  Bert Hellinger.

Como hijos necesitamos  integrar en el corazón tanto a la madre como al padre para desarrollar una vida plena.  Para esto es necesario renunciar a nuestras  preferencias.   A veces, por nuestra historia familiar,  preferimos a papá o a mamá, esto implica que no estamos de acuerdo con cómo fueron, como padres o como pareja.    Este juicio se manifestará en nuestra vida como alguna dificultad.

Así como nuestra herencia genética es 50% del padre y 50% de la madre.  Desvalorizar o menospreciar a alguno de ellos es como desvalorizarnos a nosotros mismos.   Esto trae como resultado compensaciones profundas que salen a la luz con el trabajo en Constelaciones Familiares.                                                                      

Ordenar el sistema familiar, paso a paso,  desde nuestro propio lugar, tomando consciencia de la fuerza de los ancestros nos lleva a desplegar todo nuestro potencial.

Hay magia en las constelaciones y es poder ver las dinámicas escondidas.  Luego viene el trabajo de permanecer en la decisión de cambiar y asumir la responsabilidad que nos toca, solo la que nos toca, sin cargar  lo de otros, o culpando a otros de lo que sucede.  Este orden da lugar a que el amor fluya para el bienestar de todos los miembros de la familia.

Reflexión
-        Agradezco a mis padres por la vida tal cual me la dieron, fue suficiente… de lo                      demás me ocupo yo.  Fueron los mejores para mí.
-        Papa, fuiste el mejor hombre para mi madre.
-        Madre, fuiste la mejor mujer para mi padre.
-       Gracias por la vida y la fuerza que me vino a través de ustedes.  Haré algo bueno con          ella para honrarlos.

SER UNA BUENA PAREJA



Mas que “conseguir una buena pareja” en Constelaciones Familiares,  nuestro enfoque es cómo  ser una buena pareja, aunque antes no nos haya ido bien.  Desde niños,tenemos modelos de pareja:  en primer lugar nuestros padres, nuestros abuelos, tal vez alguna pareja cercana que nos gustaría replicar.  Lo cierto es que para ser una buena pareja es necesario primero:

  • Tomar a los padres tal cual son, sin reclamos, primero a la madre, luego al padre y luego a los dos a la vez, como pareja y como padres, renunciando a nuestros juicios, nuestras preferencias.
  • Muchas veces, significa también, después de aceptarlos tal cual son, pedirles permiso para vivir diferente, renunciando a lealtades inconscientes que nos perjudican.
  • Decirle si a la vida con todo lo que trae, incluyendo a todos “Todo lo que es tiene derecho a ser”
  • Agradecer a las parejas anteriores lo que recibimos de ellos y del mismo modo asumir nuestra responsabilidad en la relación como quiera que haya sido.
  • Si hubo hijos decirles:  “nuestro amor sigue vivo en nuestros hijos”

De esta manera ponemos en orden nuestros afectos y quedamos libres y listos para ser una buena pareja.  Es un proceso, es un trabajo donde vemos los resultados rápidamente pues al ser un trabajo sistémico, veremos también cambios a nuestro alrededor y comprobaremos que es verdad aquello de “Si cambias de actitud el mundo cambia.”