lunes, 22 de diciembre de 2025

¡Felices Fiestas!


 


¡FELICES FIESTAS!

(El pato de la laguna dorada)

    


 La Navidad se trata de recibir a Jesús en el corazón, a pesar del caos del tráfico y de lo difícil de la situación mundial.   La luz de una vela ilumina un hangar, y nos permite avanzar.  Esa es la proporción.   Seamos luz en nuestras familias, en nuestro entorno, así abrimos caminos  para lograr la masa crítica con la que de verdad, con esperanza, podamos vivir en un mundo mejor.   Para el año nuevo hagamos el propósito de tener un rato de calma cada día desde donde podamos decidir mejor cómo vivir y es día a día, pensamiento a pensamiento. 

 

Yo tenía una tía muy querida, la tía Chilita que jugaba cada día con lo que la vida le traía y cuando se trataba del Nacimiento, lo armaba como un juego, de una manera muy ecléctica, siempre riéndose. Ponía el barrio elegante (las casitas tenían luz interna), el barrio sin luz,  el barrio chino,  el campo de flores, los cerros. No necesariamente correspondían los tamaños.  El detalle que me encantaba era el “pato de la laguna dorada” que era una patito de bronce sobre un espejito antiguo.  En su nombre yo hago lo mismo.   Así mantenemos vivo el espíritu infantil de juego.  El niño interno. Aprovechar la Navidad para volver a la inocencia del niño.

 

 

   

jueves, 18 de diciembre de 2025

ASI FUE Y FUE SUFICIENTE

 

"Así fue y fue suficiente, del resto me ocupo yo"


Muchas veces inconscientemente tenemos algún reclamo para con la madre o el padre, o con la vida misma. Nos sentimos víctimas y asumimos que no podemos con los obstáculos que se nos presentan o tenemos una sensación de tristeza o también de  cólera que no entendemos.   Ese es reclamo escondido. 

Decir en el corazón a los padres  “lo que me dieron fue suficiente y del resto me ocupo yo”. Cambia nuestra posición existencial, nos da una fuerza de acción en el presente que nos permite salir de la posición de víctima o de esa tristeza que no entendemos o de ese bloqueo que no nos permite avanzar en el logro de nuestros objetivos.

Sabemos que dentro de las constelaciones familiares hablamos de la Sintonía con la vida… de eso se trata, de aceptar todo tal como fue sin reparos,  ni reclamos y pararnos en el presente y ver que podemos hacer o dejar de hacer para lograr una vida más plena.  Pequeños cambios, grandes resultados. Esta comprobado que el cerebro acepta los pequeños cambios, paso a paso; cuando pretendemos  grandes cambios se siente amenazado. En cambio si hacemos algo nuevo cada día, el cerebro lo va aceptando y podemos lograr aquello que nos proponemos.  

Es bueno escribir tanto lo que deseamos, como lo que no queremos más y los pasos para lograr el cambio.   Cualquier día podemos empezar.