Los vacíos de la infancia
Cuando estamos en una posición de reclamo, de querer que los otros sean o actúen diferente estamos tratando de compensar lo que nos faltó cuando éramos niños.
Es el niño interno que reclama y exige que la vida sea diferente, el adulto vive el presente y se hace cargo. Es por eso que es tan difícil decirle si a la vida tal cual es, a todos como son…Por otro lado en el proceso de auto conocimiento es fácil distinguir el reclamo de la aceptación y es decidir cual ruta tomar, “discriminar los pensamientos” se dice en la Gestalt. Así, dejar de tratar que los otros cambien para asumir la responsabilidad por la propia vida desde el presente de manera que podemos vivir desde el adulto y ser amorosos con nosotros mismos en el proceso, el cambio no es de la noche a la mañana.
Es necesario, además, comprender a la vez que cada uno tiene la fuerza para vivir su destino. Con esta mirada nuestra solidaridad será manifiesta y podremos ser un apoyo para nuestro sistema familiar.
Esto es lograr estar en nuestro lugar y asi encontrar nuestra fuerza interna.

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