jueves, 2 de mayo de 2019

YO NO FUI


Desde que somos pequeños las palabras “yo no fui” están en nuestro vocabulario.  Dos hermanos  se  pelean y lo más común es oír: el  empezó... yo no fui.   Un adorno que se cayó: no fue mi culpa...    es como si la culpa estuviera desde siempre instalada en nuestro adn, en nuestra cultura.  

Es así, no le echaremos la “culpa” a nada.

Lo que sí podemos hacer es deshacernos de este sentimiento infantil que en ocasiones sale a flote. Discernir y asumir nuestra responsabilidad en cada asunto nos hace adultos. 

La culpa es un sentimiento infantil “solo los niños sienten culpa, tienen miedo de dejar de pertenecer, de que los rechacen por lo que han hecho, solo ven su miedo y creen que haciéndose daño su víctima no los castigará”*  

* Bert Hellinger