martes, 11 de febrero de 2020

Cerrando círculos, sanando vínculos


"Yo soy el pequeño, ustedes los grandes"
El inicio del año es momento oportuno para tomar en decisiones y hacer cambios para lograr nuestros objetivos, personales y profesionales.

Es necesario empezar por revisar que queremos cambiar y donde nos vamos a apoyar para catapultar el cambio.  Cada familia es un sistema, una manera de ver y actuar en el mundo. El proceso de constelaciones familiares nos muestra las dinámicas escondidas que no dejan fluir el amor y el bienestar y el éxito profesional de los miembros del sistema familiar.  

Así, desde una nueva perspectiva, la persona comprende  situaciones y patrones que puedan estar manifestándose como dificultades de distinta índole.  Desde esta comprensión se inicia un movimiento hacia la solución, dándole a cada cual su lugar, su lugar de mayor fuerza.

Muchas veces queremos solucionar la vida e nuestros seres queridos, creemos que tenemos “la receta” para su felicidad; paradójicamente, cuando soltamos las recetas y asuminos solo lo que nos corresponde,  la comunicación, las relaciones, la vida en general comienza a fluir gracias a este orden y a la vez estamos mas disponibles para nuestros seres queridos.

Es un trabajo simple, profundo y enriquecedor.   También es importante comprender que la integración de una constelación provoca cambios en tu vida. Este proceso de cambio es sólo posible cuando estés dispuesto a dejar la vieja forma de pensar. Este proceso de desapego y la nueva mirada puede a veces ser doloroso y requiere determinación y voluntad de permanecer en la nueva actitud.