martes, 7 de noviembre de 2017

¿QUÉ NOS DA LA SINTONÍA CON LA VIDA?



.¿Que nos da la sintonía con la vida?


Estar en sintonía con la vida significa decir SI a todo tal cual, es abrirse a la vida con todo lo que trae.  Asentir y agradecer incondicionalmente a nuestros padres por la vida, sintiendo en el corazón y un profundo agradecimiento sin reclamos.    El camino es llegar a esta total aceptación.  Desde ahí veremos que aparecen soluciones nuevas a las situaciones que queremos cambiar.

También se trata de renunciar a los "deberías" para los otros y para nosotros mismos.  Así, recuperamos  nuestro lugar de mayor fuerza y en consecuencia el orden aparece naturalmente, La sintonía con la vida desenreda las intrincaciones y la sanación aparece.

Resistirse, rechazar o temer algo tiene el efecto contrario.   En cambio, aceptarlo nos pone en posición pro-activa y nos posibilita una mirada transformadora.  Decir sí va más allá de sólo aceptar o resignarse, decir sí  es no querer que hubiera sido o sea diferente.  Esto posibilita la libertad de elegir qué hacer con lo que nos toca, asumiendo nuestra responsabilidad y dejando a los demás la suya y la paz aparece.

Es encontrar nuestro lugar como hijos, hermanos, padres y soltar roles que no nos corresponden.
Revisemos: ¿soy sólo hijo/aa? O me siento mejor que uno de mis padres, trato de protegerlo, no confío en él o ella.
                     ¿Soy sólo hermano/a de mis hermanos? O me siento a cargo de ellos; dependo de ellos?  ¿Me siento menos que ellos?  

Estos son algunos de los desórdenes que nos impiden fluir con la vida y lograr nuestras metas.
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lunes, 23 de octubre de 2017

TRES REFLEXIONES

¿Qué te da el trabajo en constelaciones familiares?

Tomar la responsabilidad de tu propia vida y así dejar de hacerte cargo de la vida de otros.  Por otro lado también dejar de culpar a los demás de lo que sucede, dejar de ser víctima de las circunstancias dándote cuenta que somos co-creadores de la realidad.   Darte cuenta de la responsabilidad que te toca, te da libertad de acción.     Al asumir lo que te corresponde, sólo lo que te corresponde,  también te liberas de cumplir con las expectativas de otros.  Así encuentras tu lugar de mayor fuerza.

Reconciliación más que perdón.
El perdón muchas veces te pone en situación de superioridad, en cambio asumir tu parte te libera.  Siempre se trata de reconciliación, reconciliarte que con lo que sucedió, tal como fue.  Sin culpas, ni culpar a otro, ni culparte.    Muchas veces es suficiente una reconciliación interna, en tu corazón, esto propicia  que se manifiesten cambios en tu mundo.

¿Cómo me preparo para una nueva pareja?

Diciendo a cada pareja anterior:   Lo que te di, lo di con amor y lo que tomé de ti, lo tomé con amor.  Te dejo libre.  Si hubo hijos decirle también:  En nuestros hijos está vivo nuestro amor y siempre lo estará.   Estás palabras son sanadoras para cada uno de los involucrados.

martes, 3 de octubre de 2017

¿QUE LOGRAS CON EL TRABAJO EN CONSTELACIONES FAMILIARES?


Con el trabajo de constelaciones logras ver como en  un mapa todos los aspectos involucrados del asunto que te preocupa y como está cada elemento en relación con los demás.  Con esta nueva perspectiva salen a luz los cambios que son necesarios y donde nos vamos a apoyar para catapultar el cambio.
Además comprendes:
1. Qué ocasiona el bloqueo que impide lograr tus metas.
2. Cómo puedes acceder al éxito profesional que deseas.   
3. Cómo enfocar tus acciones para lograr tus metas.  
4. Cómo salir de situaciones repetitivas negativas en el trabajo y decides salir del papel de víctima, para hacerte responsable de tu propia vida.  
     
  “El éxito viene de la madre, la vida empieza con la madre” B. Hellinger

Para tener éxito profesional, es necesario tomar a la madre que es el principio de vida y abundancia y al padre que nos abre a la fuerza de la realización profesional. Tomar a ambos a la vez permite que el éxito y la realización profesional  fluyan en nuestras vidas.

Tomar a nuestros padres significa aceptarlos incondicionalmente sin juicio o deseo de que fuera diferente, ocupando, además, nuestro lugar de hijos. Así, estamos listos para dar a los demás, la pareja, la familia, el trabajo, la empresa, lo que tomamos de nuestros padres.

Aprovechemos este espacio maravilloso para tomar ideas nuevas y derroteros que nos permitirán avanzar en el logro de nuestros objetivos.


jueves, 24 de agosto de 2017

SANANDO LA RELACION CON EL PADRE


 “Honrando a los padres, algo se arregla en las profundidades del alma. Todos nosotros hemos llegado a nuestra vida gracias a nuestra madre y nuestro padre ¿Pueden estar fuera de nosotros? Están en cada uno de nosotros.  Somos nuestro padre y nuestra madre al mismo tiempo y en la misma medida.”  Bert Hellinger

Sanar el vínculo con nuestro padre no depende para nada de las circunstancias de la relación actual o pasada con él.   Es cuestión de incorporar en nosotros la fuerza y la vida que nos vino a través de él independientemente de la historia.  Tampoco depende de que el padre cambie o no.   Es una reconciliación en nuestro corazón, con todo tal cual fue.

Así como la madre nos da la alegría interna, el mundo interno, el padre nos presenta al mundo externo y estar reconciliado con él nos permite desplegar nuestro mayor potencial en el ámbito profesional.

Tomar a los dos padres nos da la realización profesional y personal, el éxito y la abundancia.  Aceptarlos tal cual son, sin juicios,  sin pensar que debió ser diferente o pretender cambiarlos. Agradecerles por la vida y hacer algo bueno con ella…  

Si la madre tiene rabia con el padre de sus hijos, los niños crecen con esta sensación.   A pesar de todo, el niño ve a los padres juntos, están juntos en su corazón.    De la misma manera la mujer tiene que agradecer al padre de su hijo  y reconocer que en el hijo  estará siempre presente  el padre. Así libera al hijo para que pueda tener una buena vida.

Tomar al padre, decirle si a todo tal cual,  es el punto de partida para lograr los cambios que necesitamos hacer para llevar  una vida más plena.  

domingo, 13 de agosto de 2017

¿QUÉ SON LAS CONSTELACIONES FAMILIARES?

Siempre me  piden que explique en que consiste las constelaciones.   No es tarea fácil explicar algo que es tan vivencial y sentido, va un intento:

¿Qué Son Las Constelaciones Familiares?
Es una sesión, individual o grupal, con un facilitador (constelador) y un consultante donde se expone en el espacio un tema a resolver.  Se representa en figuras o personas el asunto motivo de la consulta. Esta visión espacial permite una mirada distinta lo que aporta nuevos caminos de solución.   Se pueden revisar: vínculos familiares, vínculos profesionales, enfermedades físicas o mentales, estados emocionales, traumas, agresiones, problemas culturales (mudanzas), adopción o situaciones no comprendidas.  En los diferentes ámbitos de la vida.

¿Cuáles son los resultados?
Desde la primera sesión se muestra la información que necesitamos para encontrar la solución al asunto en consulta.  Lo contundente de este método es que la persona que consulta encuentra en si misma la respuesta, no es el constelador el que la da.  Cada caso es único y muy personal.

Resumiendo algunos resultados:
- Asumir la responsabilidad de lo que nos toca, liberándonos de las cargas de otros.
- Resolver bloqueos en los diferentes ámbitos de la vida. (pareja, familia, profesión, abundancia)
- Comprender actitudes de las personas que nos rodean lo que nos permite un cambio de actitud hacia nuestro sistema familiar.
 -Mejorar las relaciones familiares y con la pareja.
- comprender las dinámicas que actúan en el ambiente laboral.  Encontrar nuestro lugar dentro de la organización en la que trabajamos. 
- Encontrar nuestra vocación.
- Completar duelos no vívidos.             

- Vivir de acuerdo a “Los órdenes del amor”

martes, 11 de julio de 2017

LOS PADRES NO SE SEPARAN

Comparto con ustedes un texto de Joan Garriga sobre la percepción de los hijos cuando los padres se separan.
"LOS PADRES NO SE SEPARAN

Para los hijos, sus padres siguen siempre juntos como padres. Se separan como pareja, a veces incluso mientras viven bajo el mismo techo, pero no se separan como padres. Por eso, cuando hay hijos, es especialmente importante cerrar con atención y cuidado las relaciones anteriores. Uno de los grandes anhelos de los hijos es tener a ambos padres juntos en su corazón, no importa lo que hicieran o lo que pasara, sin tener que tomar partido por uno de los dos o alinearse con uno en contra del otro (como por desgracia ocurre frecuentemente, con penosas consecuencias).

Hay frases o mensajes de los padres, explícitos o implícitos, que dañan terriblemente a sus vástagos: «hijo/a, no quieras a tu padre/madre, desprécialo/a como yo y, sobre todo, no seas como él/ella»; o «hijo/a, no logro entender cómo pude querer a tu padre/madre, tú eres mejor que él/ella». Aunque no se verbalicen, estos y otros pensamientos parecidos a veces son verdades interiores para los padres y nutren la atmósfera familiar de dinámicas fatales para la tríada relacional más importante de nuestra vida, la tríada padre-madre-hijo. 

Hay que evitar herir al otro progenitor delante de nuestros hijos, eso es obvio, por muy enojados o cargados de razones que estemos, pero el gran reto va más allá: consiste en trabajar en uno mismo para restaurar el amor y el respeto, y darle al otro progenitor el mejor lugar frente a nuestros hijos, incluso cuando se trata de una pareja infeliz o de una separación dolorosa y turbulenta. Recordemos que los hijos no atienden tanto a lo que los padres dicen, sino a lo que los padres sienten y hacen. La verdad de nuestros sentimientos puede ser negada o camuflada, pero no puede ser eliminada, y por tanto actúa y se manifiesta en nuestro cuerpo. Es importante que trabajemos con nuestra verdad y, si genera sufrimiento en nosotros o en nuestros hijos, que tratemos de transformarla. Para el futuro de los hijos, es clave que estén bien insertados en el amor de sus padres y que éstos logren amarse, al menos como padres de sus hijos. No es algo tan raro si pensamos que, en la mayoría de los casos, un día se eligieron y se quisieron como pareja, y los hijos llegaron como fruto y consecuencia de esa elección y ese amor."
Joan Garriga
Del libro "El buen amor en la pareja"
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lunes, 22 de mayo de 2017

LOS ÓRDENES DEL AMOR

LOS ÓRDENES DEL AMOR

Son una fuerza invisible que rige los sistemas y vela por su integridad.  Cuando estos órdenes son  respetados fluimos con la vida y vivimos una vida plena. 

En el trabajo con constelaciones ayuda chequear como estamos en relación a estas fuerzas que actúan en las dinámicas internas de los sistemas.  Preguntas tales como:
¿Qué quisiera que fuera diferente?
¿A qué le estoy diciendo que tiene que cambiar”?
¿Estoy excluyendo a alguien? 
¿Considero que el otro tendría que ser o actuar diferente?
¿Me considero superior? Inferior?  Con más derecho que el otro?
¿Qué estoy reclamando?
¿Me gustaría que alguno de mis padres hubiera sido o sea diferente? Que actúe diferente?
¿Qué me falta para decirle si a la vida tal cual es? 

nos ayudan a ir profundizando en los órdenes del amor y esto nos permitirá ir encontrando nuevos caminos de solución para los distintos ámbitos de la vida.

El primer orden es la  pertenencia, donde todo lo que es, nos guste o no, tiene derecho a ser tal cómo es.  Muchas veces excluimos aquello que nos causa dolor o vergüenza.  Sin embargo, vemos  por ejemplo como hijos o nietos de un adicto, siguen el mismo destino. A veces  sucede que  tras  una muerte temprana vemos que un descendiente no toma plenamente la vida. En su interior le dice al ancestro "te sigo" o “yo sufro como tú.”

El segundo orden nos habla de ocupar nuestro lugar en el sistema, como hijos, como padres.  Suena muy lógico y a la vez vemos que a veces los hijos nos sentimos más grandes cuando, por ejemplo, alguno de los padres faltó muy pronto y el hijo o hija toma su lugar y se siente pareja del progenitor, así le costará más adelante  tener una buena pareja. 

El tercer orden nos habla de la compensación, del equilibrio entre el dar y el tomar.  Para que una relación florezca tiene que haber un intercambio más o menos equilibrado.  Dando lo que el otro puede recibir, no más; dando lo que tenemos para dar auténticamente sin dar lo que no tenemos.  A veces pasa que cuando damos mucho el otro  no puede devolver  y  se va porque es demasiada carga y no entendemos.