lunes, 8 de septiembre de 2014

PRINCIPIOS EN LAS CONSTELACIONES FAMILIARES


Bert Hellinger plantea que para que haya orden y equilibrio en los sistemas familiares es necesario que se respeten  tres principios fundamentales.

1.   El principio de pertenencia.  Todos y cada uno tienen derecho a pertenecer a su sistema familiar.  Cuando excluimos a alguien estamos excluyendo parte de nosotros mismos.
Todos tenemos necesidad de pertenecer a  nuestro sistema familiar y sentirnos incluidos.   Pueden existir razones para excluir, por ejemplo, al que hizo algo que va contra las reglas del sistema. Por ejemplo antes se excluía a las mujeres que tenían hijos sin casarse, a los homosexuales, a los que no seguían los códigos familiares.  El delincuente, a pesar del delito cometido,  sigue perteneciendo a la familia.  Cuando hay alguien excluido todo el sistema sufre y lo más probable es que se produzcan implicancias.  Estamos implicados en el destino de personas que desaparecieron de nuestra familia porque se les olvidó o se les excluyó.   Al hacer la constelación y poner en orden el sistema los asuntos pendientes empiezan a solucionarse. En una constelación familiar surge a la luz a través de los representantes quienes son los excluidos y como se pueden reintegrar en la familia, así se alivian los miembros del  sistema.

2.   El principio de jerarquía.  En un sistema los que estaban primero tienen prioridad sobre los que llegaron después.  Esto es fundamental y también aplica para las parejas anteriores.  Aunque no haya habido unión formal,  si hay un hijo, la pareja anterior tiene un lugar en el sistema, el lugar que le corresponde.  Por ejemplo, si una mujer ha tenido un hijo con su primera pareja y luego se casó y tuvo tres hijos.  Así como su primer hijo es el mayor de los hermanos, la primera pareja tiene el primer lugar y el marido tiene el segundo lugar. Lo mismo si ha habido un aborto, voluntario o involuntario, el bebe no nacido tiene su lugar entre los hermanos.  Al reconocer esto  se restablece el orden.

3.   El principio del equilibrio entre el dar y el tomar. Tomar es distinto de recibir, al tomar uno se apropia de lo que le es dado, el recibir es un acto pasivo. En todas las relaciones tiene que haber un equilibrio entre el dar y el tomar. Se rompe el equilibrio cuando se da mucho y se toma poco o nada.  El que toma mucho se agranda y quita dignidad al otro.    Se rompe también el equilibrio cuando no se quiere tomar porque no se quiere asumir el compromiso y estar en deuda.

Entre padres e hijos es distinto,  los padres dan la vida y eso no tiene compensación.  El agradecimiento es tomarla y reconocer a los padres como más grandes.  Me quedo con la vida y los honro por eso.




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Bert Hellinger plantea que para que haya orden y equilibrio en los sistemas familiares es necesario que se respeten  tres principios fundamentales.
1.   El principio de pertenencia.  Todos y cada uno tienen derecho a pertenecer a su sistema familiar.  Cuando excluimos a alguien estamos excluyendo parte de nosotros mismos.
Todos tenemos necesidad de pertenecer a  nuestro sistema familiar y sentirnos incluidos.   Pueden existir razones para excluir, por ejemplo, al que hizo algo que va contra las reglas del sistema. Por ejemplo antes se excluía a las mujeres que tenían hijos sin casarse, a los homosexuales, a los que no seguían los códigos familiares.  El delincuente, a pesar del delito cometido,  sigue perteneciendo a la familia.  Cuando hay alguien excluido todo el sistema sufre y lo más probable es que se produzcan implicancias.  Estamos implicados en el destino de personas que desaparecieron de nuestra familia porque se les olvidó o se les excluyó.   Al hacer la constelación y poner en orden el sistema los asuntos pendientes empiezan a solucionarse. En una constelación familiar surge a la luz a través de los representantes quienes son los excluidos y como se pueden reintegrar en la familia, así se alivian los miembros del  sistema.

2.   El principio de jerarquía.  En un sistema los que estaban primero tienen prioridad sobre los que llegaron después.  Esto es fundamental y también aplica para las parejas anteriores.  Aunque no haya habido unión formal,  si hay un hijo, la pareja anterior tiene un lugar en el sistema, el lugar que le corresponde.  Por ejemplo, si una mujer ha tenido un hijo con su primera pareja y luego se casó y tuvo tres hijos.  Así como su primer hijo es el mayor de los hermanos, la primera pareja tiene el primer lugar y el marido tiene el segundo lugar. Lo mismo si ha habido un aborto, voluntario o involuntario, el bebe no nacido tiene su lugar entre los hermanos.  Al reconocer esto  se restablece el orden.

3.   El principio del equilibrio entre el dar y el tomar. Tomar es distinto de recibir, al tomar uno se apropia de lo que le es dado, el recibir es un acto pasivo. En todas las relaciones tiene que haber un equilibrio entre el dar y el tomar. Se rompe el equilibrio cuando se da mucho y se toma poco o nada.  El que toma mucho se agranda y quita dignidad al otro.    Se rompe también el equilibrio cuando no se quiere tomar porque no se quiere asumir el compromiso y estar en deuda.



Entre padres e hijos es distinto,  los padres dan la vida y eso no tiene compensación.  El agradecimiento es tomarla y reconocer a los padres como más grandes.  Me quedo con la vida y los honro por eso.

martes, 26 de agosto de 2014

PRINCIPIOS EN LAS CONSTELACIONES FAMILIARES

PRINCIPIOS EN LAS CONSTELACIONES FAMILIARES

Bert Hellinger plantea que para que haya orden y equilibrio en los sistemas familiares es necesario que se respeten  tres principios fundamentales.

       1.   El principio de pertenencia.  Todos y cada uno tienen derecho a pertenecer a su sistema familiar.  Cuando excluimos a alguien estamos excluyendo parte de nosotros mismos.
Todos tenemos necesidad de pertenecer a  nuestro sistema familiar y sentirnos incluidos.   Pueden existir razones para excluir, por ejemplo, al que hizo algo que va contra las reglas del sistema. Por ejemplo antes se excluía a las mujeres que tenían hijos sin casarse, a los homosexuales, a los que no seguían los códigos familiares.  El delincuente, a pesar del delito cometido,  sigue perteneciendo a la familia.  Cuando hay alguien excluido todo el sistema sufre y lo más probable es que se produzcan implicancias.  Estamos implicados en el destino de personas que desaparecieron de nuestra familia porque se les olvidó o se les excluyó.   Al hacer la constelación y poner en orden el sistema los asuntos pendientes empiezan a solucionarse. En una constelación familiar surge a la luz a través de los representantes quienes son los excluidos y como se pueden reintegrar en la familia, así se alivian los miembros del  sistema.

      2.  El principio de jerarquía.  En un sistema los que estaban primero tienen prioridad sobre los que llegaron después.  Esto es fundamental y también aplica para las parejas anteriores.  Aunque no haya habido unión formal,  si hay un hijo, la pareja anterior tiene un lugar en el sistema, el lugar que le corresponde.  Por ejemplo, si una mujer ha tenido un hijo con su primera pareja y luego se casó y tuvo tres hijos.  Así como su primer hijo es el mayor de los hermanos, la primera pareja tiene el primer lugar y el marido tiene el segundo lugar. Lo mismo si ha habido un aborto, espontaneo o provocado, el bebe no nacido tiene su lugar entre los hermanos.  Al reconocer esto  se restablece el orden.

     3.  El principio del equilibrio entre el dar y el tomar. Tomar es distinto de recibir, al tomar uno se apropia de lo que le es dado, el recibir es un acto pasivo. En todas las relaciones tiene que haber un equilibrio entre el dar y el tomar. Se rompe el equilibrio cuando se da mucho y se toma poco o nada.  El que toma mucho se agranda y quita dignidad al otro.    Se rompe también el equilibrio cuando no se quiere tomar porque no se quiere asumir el compromiso y estar en deuda.

Entre padres e hijos es distinto,  los padres dan la vida y eso no tiene compensación.  El agradecimiento es tomarla y reconocer a los padres como más grandes.  Me quedo con la vida y los honro por eso.




domingo, 27 de julio de 2014

Un brindis por 28



 ¡Un brindis por  28!

Tengo que empezar diciendo que esta frase me hace acordar a Ceci. Ella siempre organizaba un brindis por 28 en su casa donde íbamos sus amigos a brindar por el Perú...

Celebrar cuatro días con sus noches como Fiesta Nacional dice el vals... Eso nunca  vi.
Debe haber sido en tiempos antiguos de una recién instalada libertad.  

 recuerdo que en casa de mi abuela, mi tío izaba la bandera en el techo, mientras sonaba la marcha y nosotros, todos los primos, desde la vereda, como en ceremonia oficial, saludábamos a la bandera y luego cantábamos el Himno Nacional.  Algo entendíamos del patriotismo y el significado de ser peruanos,  nos emocionaba hacerlo.   Luego venían los abrazos y saludos  y buenos deseos para el Perú y los peruanos y la celebran con un rico almuerzo criollo.

Todo esto cambió radicalmente con el terrorismo donde primaba el miedo a los ataques,  a los coches bomba, a los apagones, hablando de Lima; si hablamos de Ayacucho u  otras provincias  el asunto era terrible...la amenaza constante, el pago de cupos, la cantidad de muertos, las torres derribadas, la falta de abastecimiento, llevó a una total falta de fe en el Perú.   Sólo se hablaba de irse del país, de la falta de oportunidades...

Felizmente podemos decir que ahora es diferente, corren mejores tiempos, con mucho por hacer todavía,  nuestros jóvenes sienten que tienen un futuro, no piensan sólo en partir.  Las condiciones han cambiado.   Diría que el Perú encontró su sitio en el mundo y que el mundo reconoce ese sitio.  Aquí toca brindar con Gastón quien ha marcado época y ha sido el punto de apoyo que ha catapultado la gastronomía peruana, pieza fundamental en el buen nombre del Perú

Hagamos un brindis por el generoso Perú al que  cantó Chabuca Granda con la conciencia de que para que nuestro país siga avanzando tenemos que poner el hombro todos, uno por uno a la vez.
¡Feliz 28!

lunes, 7 de julio de 2014

LA RISA REMEDIO INFALIBLE



Era el título de una sección de Selecciones,  revista que fue un icono desde mediados del siglo XX,  ahora ha perdido su popularidad.  En esa sección había chistes simples, cortos y cotidianos que te arrancaban una sonrisa cuando menos.

Se dice que al reír se mueven más de 400  de músculos del cuerpo,  que produce serotonina, que une a las personas.  Lo  cierto  es que reírse a carcajadas, desde el  estómago, da una sensación de bienestar,  de relajo, de sosiego, que se queda con nosotros varias horas y a veces, cada vez que recordamos el momento por lo menos sonreímos… 

Una buena película graciosa,  las vicisitudes de un paseo con amigos, escuchar a esa persona que tiene la capacidad de ironizar todo, hasta la propia vida,  ¡hace tanto bien!

Alguna vez escuche   un cd que se llamaba "terapia de la risa"   Te  daba  instrucciones  para reírte: "empiece a decir jaja jaja jaja" (esto hablado en castellano con acento norteamericano por añadidura)...   Iba in crescendo y luego se oían carcajadas.   El asunto es que sí, aún sin ganas,  empezabas a decir  jajajaj  acababas   riendo a carcajadas.

Desde el punto en que el cerebro no distingue la realidad de la fantasía es posible empezar a reír a voluntad, luego la risa se volverá auténtica y nos hará el mismo bien que cuando algo verdadero la suscita inesperadamente.


Hagamos el ensayo, ríamos más.  

lunes, 23 de junio de 2014

ASÍ SOY YO


¿Genio y figura hasta la sepultura?

¿Cuántas veces hemos dicho: “Yo soy así”?    ¿Qué queremos decir cuando lo decimos? Hay una diferencia entre el ser y los comportamientos del ser que forman parte del mismo.  Vivimos sostenidos por un sistema de creencias que incluyen cosas que pensamos sobre nosotros mismos  y sin embargo, estas creencias pueden ser cambiadas…

Estamos hablando de actitudes y estilos de reaccionar ante situaciones, que sacan lo peor de uno mismo.   Los deportistas, por ejemplo,  tienen que entrenar su mente para resistir la presión que exige la competencia.  Tienen que ser capaces de conocer sus reacciones para que en algún momento álgido puedan hacer uso de la técnica y estar confiados en su entrenamiento.  La razón de los entrenamientos exhaustivos es que el cerebro tiene que registrar el movimiento correcto para realizarlo  a pesar de la presión del juego.

He ahí el secreto, se trata de entrenamiento.  Como ya hemos comentado el Coaching nace cuando Tim Gallwey, que era entrenador de tennis, descubrió que los  partidos de sus entrenados se ganaban fuera de la cancha o entre punto y punto,  en el juego interno.   Así, en la vida cuando sabemos manejar las conversaciones con nosotros mismos, nuestros diálogos internos habituales son los que deciden si ganamos o no los partidos.

El cambio es posible.  Para dejar atrás el vivir con un “así soy yo” que nos limita es cuestión de decisión.  A veces se trata de comportamientos aprendidos que están arraigados y que con el debido ejercicio pueden ser cambiados por otros más acordes con los objetivos que queremos lograr. 

Es un proceso, un entrenamiento:
  1.      Decidir el objetivo y que necesitamos para lograrlo
  2.      Determinar qué queremos cambiar.
  3.      Empezar paso a paso, con metas pequeñas y medibles.
  4.      Cuando aparece el nuevo comportamiento, el éxito va reforzándolo y la repetición                  hace el  hábito
  5.      El nuevo hábito se convierte en una nueva forma de ser, en otro “Así soy yo.”

De esta manera traemos abajo la creencia que no podemos cambiar. Llevar un proceso de Coaching es una manera efectiva de lograrlo.


viernes, 30 de mayo de 2014

ELEFANTES ROSADOS


No pienses en un elefante rosado… por supuesto que al leer estas palabras estas pensando en un elefante rosado… es un lugar común… y donde sigamos conversando lo verás de peluche rosado de pelo largo, o pintado  de un rosado fuerte, tal vez pensando:  pobre elefante, bañándose y destiñéndose de a pocos..   De hecho en los sueños es posible que haya elefantes rosados. 

La mente no entiende el no, se queda con la frase en positivo.  Si decimos “no tengo miedo”  pensamos en el miedo…  Es mejor decir “tengo confianza”   así la mente irá acomodando la realidad.

Lo cierto es que esto funciona para todos los pensamientos.  Está comprobado que la mente obedece a los pensamientos que cultivamos.  Oímos muchas veces “el mundo es como lo percibimos.” 

También Richard Bach lo decía: “hay cuatro millones de mundos” refiriéndose a que el mundo es distinto para cada ser humano.   Por eso se insiste tanto en tener pensamientos positivos,  en creer para ver, etc.  

En física cuántica, ya hay experimentos que comprueban que el observador cambia el comportamiento de las moléculas. Hay varios videos muy ilustrativos  en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=QbTLVRi0EdY nos lleva a uno de ellos.   


Cambiando el pensamiento cambia el sentimiento…No nos demoremos más, decidamos escoger los pensamientos que nos hacen bien y hacen bien a los que nos rodean.