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jueves, 20 de junio de 2019

MEDITACION




Leí hace unos días  en el post de Jennifer Condolo  “si tienes tiempo medita 10 minutos al día, si no tienes tiempo, medita una hora”.  He decidido hacer mía esta frase. 

Sabemos que se nos dice de muchas formas que la meditación es muy buena para todo.  Incluso hay demostraciones con tomografías cerebrales de estos beneficios.  Sucede que es verdad, el estar en contacto con la propia respiración, con el ir y venir del aire podemos volver a nosotros mismos, a la conciencia de la vida, a estar presentes en el aquí y ahora.   Además se convierte en un recurso para calmarnos ante circunstancias difíciles. 

Siempre hemos oído: “Cuenta hasta 10 antes de contestar si estás molesto”.  Nuestro cuerpo funciona en coherencia: cuerpo, emoción y lenguaje.  Si gritamos, el cuerpo inmediatamente se tensa, no podemos pelear con el cuerpo relajado...  al respirar calmadamente la mente se calma, la emoción se aquieta.  Unos minutos al día, si es posible a la misma hora, por la ley del ritmo, es mejor 5 minutos al día que una hora cada semana...

domingo, 3 de noviembre de 2013

INSTANTES


El poema que sigue ha sido atribuido a Jorge Luis Borges.  Vi una vez una entrevista a Maria Kodama, su esposa, y cuando le preguntaron si Borges lo escribió, ella contestó que no.  Dijo además que quien conociera al escritor, sabría que no era el autor argentino no lo habría escrito jamás. 
En realidad no se sabe a ciencia cierta quién fue.   Una de los posibles autores es Nadine Stair de Kentucky, USA.   Ha circulado mucho desde su aparición en los 50´s porque sus versos nos llevan a reflexionar sobre asuntos cotidianos que no nos cuestionamos.   Ahora, pensando como coach, el poema es un buen punto de partida para ver que nos dice cada frase y que queremos que sea diferente en nuestra vida.

INSTANTES
Si pudiera vivir nuevamente mi vida, 
en la próxima trataría de cometer más errores. 
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. 
Sería más tonto de lo que he sido, 
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. 
Sería menos higiénico. 
Correría más riesgos, 
haría más viajes, 
contemplaría más atardeceres, 
subiría más montañas, nadaría más ríos. 
Iría a más lugares adonde nunca he ido, 
comería más helados y menos habas, 
tendría más problemas reales y menos imaginarios. 

Yo fui una de esas personas que vivió sensata 
y prolíficamente cada minuto de su vida; 
claro que tuve momentos de alegría. 
Pero si pudiera volver atrás trataría 
de tener solamente buenos momentos. 

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, 
sólo de momentos; no te pierdas el ahora. 

Yo era uno de esos que nunca 
iban a ninguna parte sin un termómetro, 
una bolsa de agua caliente, 
un paraguas y un paracaídas; 
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. 

Si pudiera volver a vivir 
comenzaría a andar descalzo a principios 
de la primavera 
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. 
Daría más vueltas en calesita, 
contemplaría más amaneceres, 
y jugaría con más niños, 
si tuviera otra vez vida por delante. 

Pero ya ven, tengo 85 años... 
y sé que me estoy muriendo.