lunes, 19 de mayo de 2014

EL QUE PERSEVERA TRIUNFA




Es una creencia que yo creía verdadera hasta que una querida coachee ante mi pregunta "dime tres creencias falsas para ti"  me dijo que para ella, esta "verdad de perogrullo"  es falsa. Inmediatamente me acordé de mi tía Julia que vivía en Bogotá. Ella era una peruana ferviente amante de su país y cada vez que venía a ver a la familia, se llevaba unas cuantas papas amarillas para sembrar en su jardín.  Bogotá está a 2,625  ms. sobre el nivel del mar, altura donde en el Perú se cultivan las mejores papas;     sin  embargo, en su jardín la planta nunca creció lo suficiente, ni dio papas más grandes que una canica.  Aunque perseveró no logró lo que quería.

Este es un ejemplo clarísimo de lo importante que es  revisar aquellos pensamientos que rigen el comportamiento en los diferentes ámbitos de la vida para darnos cuenta cuáles debemos cambiar para avanzar hacia el logro de nuestros objetivos.

¿Cómo hacemos?   Podemos hacer una lista de frases describiendo lo que pensamos con respecto a los diferentes aspectos de la vida:   Familia, amor, trabajo, amigos, salud, profesión, diversión, tiempo, éxito.  A continuación van algunas ideas:

Lo cortés no quita lo valiente
Al qué madruga Dios le ayuda
Genio y figura hasta la sepultura
Las mujeres son más emotivas que los hombres

Encontraremos que algunas siguen siendo válidas y nos dan estructura de pensamiento y son el marco de referencia para nuestro actuar.   Otras, al ser cuestionadas, pueden ser reemplazadas por alguna que amplíe nuestra manera de pensar y por lo tanto, nos de mayor amplitud de acción.   Hay casos tradicionales de creencias que fueron cuestionadas, “la Tierra es cuadrada” por ejemplo.  Ahora nos parece absurdo, pero en su momento era considerada una verdad.  



Así, si hacemos el ejercicio de preguntarnos sobre nuestras creencias, empezando por ver que creemos de nosotros mismos, descubriremos que pensamientos nos limitan.  Un proceso de coaching facilita esta reflexión pues al ser estas creencias parte de nosotros mismos es difícil que las veamos objetivamente.   El coach ofrece su mirada desde afuera y ayuda a ver las cosas de otra manera, ampliando así el horizonte de posibilidades del coachee.

viernes, 9 de mayo de 2014

TRATADO DE CULINARIA PARA MUJERES TRISTES HECTOR ABAD F.


Ayer leí  unas palabras de  William Golding   “Pienso que las mujeres son tontas al pretender igualar a los hombres, ellas son inmensamente superiores y siempre lo han sido.”  Pensando en que mucho se ha escrito sobre hombres calificando a las mujeres y viceversa; esta frase me trajo a la memoria una tarde de las que voy a una librería para ver qué hay de nuevo y como me ha sucedido varias veces, algún libro me mira y me dice “¡soy yo!”  este pequeño libro “Tratado de culinaria para mujeres tristes” de no más de 90 páginas me miró y fue el elegido.   Yo todavía no conocía a  Héctor Abad F.

Lo compré y leí de un tirón primero, luego fui disfrutando cada  una de sus páginas. El libro contiene relatos muy cortos sobre diversos temas, todos relacionados con la cocina, recuerdos, anécdotas…  entre las muchas frases certeras hay una muy gráfica: “A los hombres les falta un hervor.”  Sólo quién está familiarizado con los tiempos de cocción puede entender a qué se refiere y captar la metáfora en toda su dimensión.

Es cuando, por ejemplo, el Menestrón ha hervido bastante y ya está cocido, pero le falta un tiempo extra para que los sabores se amalgamen.   Igual que en la preparación de un Ají de gallina, cuando después de mezclar los ingredientes ya cocidos debe hervir y reposar para que tome la textura ideal.  De hecho, las mujeres entendemos  la metáfora y estamos de acuerdo, creo yo.  Me pregunto, si el autor, siendo hombre ¿a qué quería referirse?  Me gustaría que me cuente en qué pensó cuando lo escribió.  Va mas allá del consabido “los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus”    Supongo que los hombres también podrían afirmar si se les preguntara, que están más “a punto” que las mujeres…



lunes, 5 de mayo de 2014

SOLTURA Y CONTROL


Todo el que ha realizado algún deporte, cualquiera que sea, individual o de equipo, sabe que no se gana un partido de fútbol,  pensando que lo importante es jugar… Es cierto, es importante jugar pero no nos engañemos: si juegas es para ganar.  También es verdad que  si juegas solo pensando en ganar vendrá la ansiedad y la tensión, y probablemente perderás el partido.  Es paradójico.

En el arte  es igual,  “soltura con control” nos decía Leslie Lee, mi querido maestro,  cuando estudiaba pintura en su taller.  Al abordar la tela en blanco,  me ha pasado que estoy segura de lo que quiero hacer y decido hacerlo. Pero llega un momento en este proceso  en el que debo parar y reflexionar.  Si decido insistir en lo que quiero, tratando de controlar, echo a perder el trabajo. 

Me pasó una vez en particular con un cuadro de formato cuadrado que quería fuera todo en distintos tonos de blanco. No salía insistí, insistí y nada, hasta que empecé a oscurecer los colores y quedó todo en tonos de grises…y estuve tranquila, supe que así tenía que ser.

En momentos así,  confirmo que tengo que parar para dejarme llevar, no soy yo la que decide por dónde va el pincel, ni que colores usar.   Es “lo que pide el cuadro.”    Cuando empezaba a pintar y oía este tipo de frases pensaba que era cuestión del argot de los artistas.  ¡Más no!  Es verídico.  Es el famoso estado de flujo del que tanto se habla y al que accedemos sin darnos cuenta y donde habiendo conciencia de uno mismo no hay conciencia del tiempo.  

Estas dos situaciones, en el deporte y el arte, se repiten en otros ámbitos de la vida.  Por ejemplo en el trabajo, donde el conocimiento nos proporciona el control y el actuar, fluyendo con confianza nos da la soltura necesaria para lograr los objetivos que nos propongamos. Lograr el equilibrio entre uno y otro es una meta que hay que ir conquistando día a día.

lunes, 21 de abril de 2014

MAS DE VIVIR EN EL ALMA




Amor
"Hace falta un nuevo paradigma basado en el amor, es decir, en apreciar y respetar lo que es,  tal como es.  Apreciar lo que soy, lo que eres, lo que es. Porque aquello que no somos capaces de amar nos genera algún tipo de perturbación o sufrimiento."

Pensamiento
"...el 20% del pensamiento es el pensamiento útil y funcional... Al servicio de la vida. La fecunda, la protege,  la mejora cuando puede… Crea.
Las buenas ideas acarician la realidad, la aderezan. Los pasos de nuestros propósitos nos  conducen hacia lo bueno y respetan los propósitos de los demás.  Para el pensamiento útil no hay personas ni hechos indignos.  Es ecológico, guarda armonía con las proporciones de las relaciones humanas y nos hace responsables procurando la dignidad, la convivencia y el bienestar para todos...viene de un corazón cálido."

El yo
"...Nos pasamos el tiempo creando un universo de fobias, temores, fervores, amores, odios.  Lo hacemos mediante tres herramientas: la evaluación, la comparación  y el juicio... .... Toda una gama de emociones y pasiones humanas: envidia, celos, miedo, pesar, tristeza, reclamos, exigencia, resentimiento, culpa, vergüenza, victoria, esperanza, etc. ¿Quién lo hace? Nuestro ego, nuestro carácter, aquel que creemos ser. ... La meta del yo es desvanecerse... Yo no existo en realidad, pero la vida canta en mi durante un tiempo.”


sábado, 5 de abril de 2014

VIVIR EN EL ALMA


Vivir en el Alma *

Hay libros que cuando los leemos pensando en subrayar lo importante para una relectura, vamos haciéndolo de párrafo en párrafo y nos vamos dando cuenta que sería bueno subrayarlo todo.   Vivir en el alma, de Joan Garriga es uno de esos libros.   Nos presenta con claridad principios básicos de las constelaciones familiares que nos benefician a todos aunque no sepamos más sobre este maravilloso método terapéutico Van algunas citas:

Amar lo que es amar lo que somos , amar a los que son...
"Amar lo que somos, dejando de pretender ser diferentes, mejores o peores, respetando nuestros distintos rostros y los personajes que surgen según cambian los contextos, respetando nuestro cuerpo único y perfecto, respetando nuestros sentimientos"

El yo
"...Nos pasamos el tiempo creando un universo de fobias, temores, fervores, amores, odios.  Lo hacemos mediante tres herramientas: la evaluación, la comparación  y el juicio... .... Toda una gama de emociones y pasiones humanas: envidia, celos , miedo, pesar, tristeza, reclamos, exigencia, resentimiento, culpa, vergüenza, victoria, esperanza, etc. ¿Quien lo hace? Nuestro ego, nuestro carácter, aquel que creemos ser. ... La meta del yo es desvanecerse... Yo no existo en realidad, pero la vida canta en mi durante un tiempo."

Dos citas para empezar, continuará...

* "Vivir en el alma"  Joan Garriga.
foto:  Joan Garriga y Stella Maris Vera en Tendiendo puentes, Cordoba, Argentina




lunes, 10 de marzo de 2014

UN PELLIZCO




Hay pellizcos que emocionan, como cuando sucede algo maravilloso… estamos cumpliendo un sueño…o cuando nos sacamos un premio precioso podemos decir: “Pellizcame para ver que no estoy soñando”.


Hay otros que no queremos recordar por dolorosos… una vez cuando tenía nueve años una profesora me pellizcó. No fue tanto el dolor, sin embargo, me sentí desconcertada, sorprendida, ofendida. Ahora cuando me acuerdo, me imagino que estar frente a 30 niñas alborotadas, sin tener vocación de maestra, debe ser muy difícil.

En todo caso ahora tomo el pellizco como una metáfora donde la frase “Nada te puede herir más alla de tu piel” adquiere sentido y grafica la idea. Quiero decir que cuando decimos,  por ejemplo: “Me ha herido en el fondo del alma “, “Me ofendió con sus  palabras” son nuestros pensamientos acerca de lo que el otro hace lo que nos hiere. Algunas veces además, son nuestras expectativas las que condicionan nuestros pensamientos: “Es lógico que esté molesta con él sino me saludó”.

Pocas veces hacemos estas consideraciones, las reglas de cortesía sí ayudan a las buenas relaciones. A lo que hago referencia en concreto es  a circunstancias en donde las actitudes de otros nos dañan y ofenden hasta el resentimiento. En estos casos sí ayuda a preguntarnos qué hay detrás de lo que el otro está haciendo. Situaciones tan simples como una llamada no devuelta, un saludo no correspondido y otras interpretaciones arbitrarias de la conducta ajena… qué tal si solo nos preguntamos ¿Qué raro? ¿Qué le habrá pasado? Cuando alguien nos diga algo ofensivo, podemos separarnos de las palabras y decidir no aceptarlas.

Hagan la prueba, como un juego. Les aseguro que funciona.

lunes, 13 de enero de 2014

CUERDAS




Entre las obras de teatro que vi el año pasado, Cuerda, unipersonal de Wendy Ramos, me llevó a realizar algunas reflexiones sobre el autoconocimiento y sobre las  ataduras que tenemos.  Wendy aparece en escena atada a una cuerda y junto a un baúl de recuerdos va desenredando su vida. Excelente metáfora. Al inicio de la obra dijo una frase que me encantó: “yo me conozco a mí misma, hace cuarenta años que me escucho, que veo lo que miro…” Es verdad,convivimos con nosotros mismos  y sin embargo ¿cuánto es lo que nos conocemos? ¿Qué sabemos de nosotros? … ¿quiénes creemos que somos?  Si alguien nos pregunta: “ Quién eres”  ¿Qué respondemos?El auto conocimiento es la principal herramienta de un buen líder, porque el que se conoce  a sí mismo, tiene la capacidad de comprender las actitudes de sus colaboradores.  Me atrevo a decir que una buena manera de profundizar en el camino del autoconocimiento es  preguntarnos sobre nuestras creencias, puesto  que por otro lado son las cuerdas que nos amarran.
Una creencia es una idea considerada verdad. El conjunto de  ideas sobre los diferentes aspectos de la vida y sobre nosotros mismos forman nuestro sistema de creencias que nos da un marco dentro del cual vivimos.  Hay creencias personales, familiares, culturales, y éstas  rigen nuestro actuar.  Este marco nos da seguridad, nos da certezas.
 Un ejemplo: no puedo hablar en público. Probablemente no hemos tenido una buena experiencia la primera vez que nos paramos frente a un auditorio y no lo volvimos a hacer por miedo a volver a fallar, así, la creencia se va reforzando.  Por lo tanto seguimos convencidos que no podemos hacerlo,  hasta que cuestionamos este hecho y decidimos probar de nuevo y así podemos constatar que esta creencia es una cuerda que no nos permite ampliar el horizonte de posibilidades. 
¿Qué nos puede ayudar a romper estas  limitaciones?: La reflexión sobre uno mismo, el buscar qué es  lo que queremos, lo que nos gusta, lo que no podemos tolerar más, lo que nos gustaría lograr o cambiar.  Las  respuestas a estas interrogantes nos llevarán a encontrar  las ataduras que son un lastre para nosotros.
Este conocimiento interior y la decisión de probar nuevos comportamientos  es lo que consigue la transformación, nos lleva a una nueva forma de hacer las cosas adquiriendo un cambio de actitud frente a los conflictos, a la vida; en resumen,una nueva mirada al mundo. Al dejar de lado las cuerdas que nos atan, también identificaremos las que nos sostienen y reforzándolas profundizamos nuestros talentos.