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martes, 4 de julio de 2023

LEALTAD EN LA DESDICHA, DESLEALTAD DICHOSA.

 

Lealtad en la desdicha, deslealtad dichosa.    

Muchas veces tenemos lealtades invisibles a nuestros padres, abuelos e incluso a ancestros que ni siquiera conocemos.  En otros tiempos la vida era muy dura, nuestros ancestros han sufrido guerras, inmigraciones y pueden haber pasado por estafas, asesinatos, pleitos, desamor, carencias de todo tipo y esta lealtad al sufrimiento, a las carencias o al fracaso nos lleva a decir inconscientemente

 “yo como tú no triunfo”.

“yo como tu no accedo a la prosperidad”.

“Si tu no fuiste feliz yo tampoco merezco serlo”. 

A veces también estas lealtades se crean  sólo a partir de frases que oímos en la niñez:

“la vida es dura,” 

“hay que desconfiar de todos.” 

“todos los hombres son malos”

 

El primer paso para el cambio es darnos cuenta de comportamientos repetitivos y decidir cambiarlos conscientemente, uno por uno con constancia, esto nos da culpa porque estamos siendo desleales.  Esa culpa hay que atravesarla
y así lograr ser dichosamente desleales.  Esta deslealtad nos abre caminos y hace bien a todo el sistema familiar, libera a los hijos de cargas y mandatos antiguos.  Rompe cadenas y da paz.

sábado, 8 de agosto de 2020

INCLUIR LO EXCLUIDO


INCLUIR LO EXCLUIDO

 

Quedamos enredados en los destinos de personas que en nuestra familia se perdieron porque fueron olvidadas o excluidas de ella.”   B Hellinger 

 

Es necesario llevar en sí mismo un caos, para poner en el mundo una estrella danzante." decía Nietzsche

 

 

Cuando sentimos cólera, tristeza, envidia o celos y en realidad el motivo presente no lo amerita, es que estamos resonando con algo del pasado. De nuestro pasado o el de algún ancestro a quien por amor le decimos “yo como tú” o “Yo en tu lugar” 

 

Somos leales de muchas maneras y siempre por amor.  Por ejemplo, hacemos promesas como “si tú no eres feliz, yo tampoco tengo derecho a serlo”.  “Si tú no triunfas, yo tampoco.”  Una emoción que hemos asumido de nuestros padres o ancestros, siempre por amor a los nuestros, diciendo desde el fondo del alma “yo en tu lugar” y así entramos en depresión profunda, en algún bloqueo o angustia.

 

 

Con un proceso de constelaciones familiares nos podemos liberar de este sentimiento, dándole su lugar a la emoción y pidiendo permiso en nuestro corazón a los ancestros  para ser feliz y vivir de una manera nueva.   Es como mágico.

 

Lo primero que se hace es agradecer todo tal cual fue, incluido lo difícil, incluyendo también  a los que por algún motivo fueron separados del sistema familiar, en el presente o en la memoria, y darles su lugar en la familia y en nuestro interior. Aunque físicamente sigan separados. 

 

En el trabajo con constelaciones familiares ponemos a cada cual en su lugar desde nuestro corazón y así podemos soltar el pasado poniéndonos en paz con él.  

 


lunes, 19 de mayo de 2014

EL QUE PERSEVERA TRIUNFA




Es una creencia que yo creía verdadera hasta que una querida coachee ante mi pregunta "dime tres creencias falsas para ti"  me dijo que para ella, esta "verdad de perogrullo"  es falsa. Inmediatamente me acordé de mi tía Julia que vivía en Bogotá. Ella era una peruana ferviente amante de su país y cada vez que venía a ver a la familia, se llevaba unas cuantas papas amarillas para sembrar en su jardín.  Bogotá está a 2,625  ms. sobre el nivel del mar, altura donde en el Perú se cultivan las mejores papas;     sin  embargo, en su jardín la planta nunca creció lo suficiente, ni dio papas más grandes que una canica.  Aunque perseveró no logró lo que quería.

Este es un ejemplo clarísimo de lo importante que es  revisar aquellos pensamientos que rigen el comportamiento en los diferentes ámbitos de la vida para darnos cuenta cuáles debemos cambiar para avanzar hacia el logro de nuestros objetivos.

¿Cómo hacemos?   Podemos hacer una lista de frases describiendo lo que pensamos con respecto a los diferentes aspectos de la vida:   Familia, amor, trabajo, amigos, salud, profesión, diversión, tiempo, éxito.  A continuación van algunas ideas:

Lo cortés no quita lo valiente
Al qué madruga Dios le ayuda
Genio y figura hasta la sepultura
Las mujeres son más emotivas que los hombres

Encontraremos que algunas siguen siendo válidas y nos dan estructura de pensamiento y son el marco de referencia para nuestro actuar.   Otras, al ser cuestionadas, pueden ser reemplazadas por alguna que amplíe nuestra manera de pensar y por lo tanto, nos de mayor amplitud de acción.   Hay casos tradicionales de creencias que fueron cuestionadas, “la Tierra es cuadrada” por ejemplo.  Ahora nos parece absurdo, pero en su momento era considerada una verdad.  



Así, si hacemos el ejercicio de preguntarnos sobre nuestras creencias, empezando por ver que creemos de nosotros mismos, descubriremos que pensamientos nos limitan.  Un proceso de coaching facilita esta reflexión pues al ser estas creencias parte de nosotros mismos es difícil que las veamos objetivamente.   El coach ofrece su mirada desde afuera y ayuda a ver las cosas de otra manera, ampliando así el horizonte de posibilidades del coachee.