Mostrando entradas con la etiqueta creencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta creencias. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de junio de 2024

Tomar al padre, tomar a la madre, nuestra fuerza vital

 


 

Oímos demasiado en las constelaciones estas frases y a veces nos cuesta entender que significan.   Más aún cuando oímos también que de ellas depende nuestro bienestar, nuestra plenitud en la vida.   Ahora que viene el día del padre podemos preguntarnos una vez más cómo lo hago, qué más me falta hacer para lograrlo.  Y es que es muy sutil pues no solo se trata de entender que hicieron lo mejor posible con lo que tuvieron.   Hace falta aceptar con el corazón que lo que sucedió fue lo que tuvo que ser y esta bien… 

 

Nuestra fuerza viene de tomar a nuestros padres en el corazón comprendiendo que así como llevamos en nuestro ADN a los dos,  el rendirnos a que nos dieron la vida y eso fue suficiente nos libera de reclamos y “hubieras” y eso  nos coloca en la  posición que nos corresponde en nuestro sistema familiar.    Decirle si a la vida tal como fue, tal como es, nos permite  estar plenamente en el presente y nos abre a nuevas posibilidades en todos los ámbitos de la vida.  

 

Preguntas que nos ayudan a revisar si hemos tomado a los padres:

¿Siento que dependo de ellos todavía?

¿Siento que ellos dependen de mi?

¿Los juzgó de alguna manera?

¿Me siento mejor o superior ellos?

¿Prefiero a alguno de los dos?

Sentir en el corazón que ellos son los grandes, yo el pequeño, tenerlos a los dos en el corazón a pesar de los pesares, soltar los reclamos,  nos lleva a una aceptación más profunda y se va dando un proceso de sintonía con la realidad como es, lo que nos da una profunda  paz 

miércoles, 24 de junio de 2020

EL ABRAZO A LA VIDA


El abrazo a la vida

Realidad y perfección son la misma cosa” dice Spinoza*

Frase controvertida… a la que con toda seguridad nos oponemos.   Sin embargo, por otro lado sabemos que lo que se nos exige es que aceptemos los hechos que nos toca vivir tal como son, por difíciles que sean.  Que cuanto más nos oponemos, pareciera que más perduran. Y todo aquello de “si no aprendes la lección la repetirás” o “lo que se resiste persiste”  es verdadero y cada uno podrá dar fe de ello.  

Mirando desde otro punto de vista, la realidad es más grande y la verdad es que no le importa si la aceptamos o no J. Es como es y como dice Joan Garriga, tal vez deberíamos ser como los árboles que no andan diciendo “mis raíces de la izquierda deberían ser más largas, o este año mis uvas están muy pequeñas.”

También sabemos que podemos crear un futuro diferente, siempre y cuando estemos de acuerdo con los hechos como son y dejemos atrás el pasado estando en paz con él. En algunos casos ayuda hacer de cuenta que tenemos un libro de ganancias y pérdidas y entonces simplemente anotar en el libro de pérdidas, por ejemplo, un hecho que no podemos cambiar.    Coloquialmente decimos “es lo que hay.”  Sí, ese es el punto de partida y por eso el título de este post. 

La realidad no hay que comprenderla, hay que abrazarla.   ¿qué nos impide hacerlo?  ¿a qué nos estamos resistiendo? ¿desde que yo queremos que las cosas cambien, sin esfuerzo de nuestra parte?  La mirada sistémica que engloba todo el contexto de la pregunta nos aporta recursos para llegar a soluciones nuevas.


sábado, 29 de septiembre de 2018

“Perdónenme los muertos por mi felicidad” Silvio Rodriguez




Hace poco, escuchando  a Silvio Rodriguez me encontré con esta frase y la letra de la canción tuvo otra dimensión para mí. 

Lealtades, como escribía hace unas semanas. Somos leales a los nuestros más allá de lo que sabemos.   Consideramos que solo si seguimos siendo como fueron nuestros anteriores, pertenecemos;  creemos que no merecemos ser más felices de lo que ellos fueron.  Cuando en realidad los padres, salvo raras excepciones, desean y esperan que sus hijos vivan mejor que ellos. 
 
Sin embargo, el hijo siente que no puede superar al padre, que no puede triunfar si el padre o la madre no lo hicieron, siente que no puede tener una buena relación de pareja si alguno de sus padres lo abandonó, por ejemplo.  En algunos casos una hija se siente desorientada en su profesión si la madre no tuvo éxito en su emprendimiento o trabajo. Lo mismo sucede en caso de grandes pérdidas en generaciones anteriores de la familia, los nietos, por ejemplo quiebran un negocio floreciente para seguir al abuelo que también quebró o que fue estafado. Cada familia es única en sus lealtades.   
  
La conciencia es como una luz que ilumina el conflicto, la dinámica oculta que propicia estos bloqueos y fracasos.  En el trabajo en constelaciones en primer lugar descubrimos estas dinámicas y las frases sanadoras nos liberan de las promesas y mandatos que asumimos en el alma.  Decirle a los ancestros: “bendíganme cuando sea feliz, aunque ustedes no lo fueran tanto”  “Por favor mírenme con buenos ojos cuando triunfe en mi empresa, igual pertenezco y soy uno de ustedes”

viernes, 5 de mayo de 2017

CONECTAR



“Conectar con el otro es lo más importante” “Sanamos siempre en relación al otro” “Lo que el otro te muestra es reflejo de algo tuyo”   Ya  lo decía Herman Hesse “no hay más realidad que la que tenemos dentro.  Suena como un lugar común…  El otro día fui a ver un espectáculo de impro y clown, (experiencia nueva para mi) entre broma y broma hacían énfasis en el “conectar”  con el compañero de impro, con el público, consigo mismo. 

Esto me hizo pensar que es verdadera la importancia del conectar ya  que siendo mamíferos, somos seres relacionales que vivimos a partir de los vínculos con el otro, con nuestros seres queridos (o no tan queridos) dentro  de los varios sistemas de los que formamos parte:  la familia, el trabajo, los amigos, la comunidad.


Lo bonito de las Constelaciones es que podemos ver estos vínculos muy gráficamene en una forma espacial y atemporal, y esta mirada  permite comprender las situaciones desde otro ángulo, nos da una mirada mas amplia y así nos permite cambiar la historia que nos hemos contado.

lunes, 23 de junio de 2014

ASÍ SOY YO


¿Genio y figura hasta la sepultura?

¿Cuántas veces hemos dicho: “Yo soy así”?    ¿Qué queremos decir cuando lo decimos? Hay una diferencia entre el ser y los comportamientos del ser que forman parte del mismo.  Vivimos sostenidos por un sistema de creencias que incluyen cosas que pensamos sobre nosotros mismos  y sin embargo, estas creencias pueden ser cambiadas…

Estamos hablando de actitudes y estilos de reaccionar ante situaciones, que sacan lo peor de uno mismo.   Los deportistas, por ejemplo,  tienen que entrenar su mente para resistir la presión que exige la competencia.  Tienen que ser capaces de conocer sus reacciones para que en algún momento álgido puedan hacer uso de la técnica y estar confiados en su entrenamiento.  La razón de los entrenamientos exhaustivos es que el cerebro tiene que registrar el movimiento correcto para realizarlo  a pesar de la presión del juego.

He ahí el secreto, se trata de entrenamiento.  Como ya hemos comentado el Coaching nace cuando Tim Gallwey, que era entrenador de tennis, descubrió que los  partidos de sus entrenados se ganaban fuera de la cancha o entre punto y punto,  en el juego interno.   Así, en la vida cuando sabemos manejar las conversaciones con nosotros mismos, nuestros diálogos internos habituales son los que deciden si ganamos o no los partidos.

El cambio es posible.  Para dejar atrás el vivir con un “así soy yo” que nos limita es cuestión de decisión.  A veces se trata de comportamientos aprendidos que están arraigados y que con el debido ejercicio pueden ser cambiados por otros más acordes con los objetivos que queremos lograr. 

Es un proceso, un entrenamiento:
  1.      Decidir el objetivo y que necesitamos para lograrlo
  2.      Determinar qué queremos cambiar.
  3.      Empezar paso a paso, con metas pequeñas y medibles.
  4.      Cuando aparece el nuevo comportamiento, el éxito va reforzándolo y la repetición                  hace el  hábito
  5.      El nuevo hábito se convierte en una nueva forma de ser, en otro “Así soy yo.”


De esta manera traemos abajo la creencia que no podemos cambiar. Llevar un proceso de Coaching es una manera efectiva de lograrlo.



lunes, 19 de mayo de 2014

EL QUE PERSEVERA TRIUNFA




Es una creencia que yo creía verdadera hasta que una querida coachee ante mi pregunta "dime tres creencias falsas para ti"  me dijo que para ella, esta "verdad de perogrullo"  es falsa. Inmediatamente me acordé de mi tía Julia que vivía en Bogotá. Ella era una peruana ferviente amante de su país y cada vez que venía a ver a la familia, se llevaba unas cuantas papas amarillas para sembrar en su jardín.  Bogotá está a 2,625  ms. sobre el nivel del mar, altura donde en el Perú se cultivan las mejores papas;     sin  embargo, en su jardín la planta nunca creció lo suficiente, ni dio papas más grandes que una canica.  Aunque perseveró no logró lo que quería.

Este es un ejemplo clarísimo de lo importante que es  revisar aquellos pensamientos que rigen el comportamiento en los diferentes ámbitos de la vida para darnos cuenta cuáles debemos cambiar para avanzar hacia el logro de nuestros objetivos.

¿Cómo hacemos?   Podemos hacer una lista de frases describiendo lo que pensamos con respecto a los diferentes aspectos de la vida:   Familia, amor, trabajo, amigos, salud, profesión, diversión, tiempo, éxito.  A continuación van algunas ideas:

Lo cortés no quita lo valiente
Al qué madruga Dios le ayuda
Genio y figura hasta la sepultura
Las mujeres son más emotivas que los hombres

Encontraremos que algunas siguen siendo válidas y nos dan estructura de pensamiento y son el marco de referencia para nuestro actuar.   Otras, al ser cuestionadas, pueden ser reemplazadas por alguna que amplíe nuestra manera de pensar y por lo tanto, nos de mayor amplitud de acción.   Hay casos tradicionales de creencias que fueron cuestionadas, “la Tierra es cuadrada” por ejemplo.  Ahora nos parece absurdo, pero en su momento era considerada una verdad.  



Así, si hacemos el ejercicio de preguntarnos sobre nuestras creencias, empezando por ver que creemos de nosotros mismos, descubriremos que pensamientos nos limitan.  Un proceso de coaching facilita esta reflexión pues al ser estas creencias parte de nosotros mismos es difícil que las veamos objetivamente.   El coach ofrece su mirada desde afuera y ayuda a ver las cosas de otra manera, ampliando así el horizonte de posibilidades del coachee.