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sábado, 6 de enero de 2024

TE DESEO UN AÑO LENTO

 



Feliz Año 2024


“Te deseo un año lento, sin apuro” Me dijo una querida amiga.  El mismo día salí apurada, en el carro, a hacer las compras para la cena de fin de año y vi a una señora con sombrero de playa y un vestido holgado, caminando con su carrito de compras… sin apuro…luego me la encontré  en el supermercado…y me vino a la mente el deseo de mi amiga.  Encierra mucho este deseo.  Tener tiempo para observar sin juzgar, para pensar antes de actuar, para darse cuenta que por más que nos apuremos el tiempo solo alcanza para algunas cosas, no para todo.  Que constantemente tomamos decisiones y que al hacerlo despacio serán mejores, en los pequeños detalles y las grandes decisiones por igual… necesitamos calma.

 

Detenerse a mirar los árboles, así como hay observadores de pájaros yo soy observadora de árboles, cada uno tiene sus formas, sus raíces, su tamaño, su grandeza, su belleza; y las flores, en las diferentes estaciones… admirarlos nos lleva a sentirnos parte de la naturaleza.

 

Por otro lado, el apuro significa que estamos en el futuro, pensando en algo más que lo que estamos viviendo.  Un par de respiraciones nos traen al presente y nos ayudan a lograr vivir lento y sin apuro.  Hay recomendaciones como poner alarma en el teléfono para recordarnos respirar conscientemente cada cierto tiempo en el día.  Encuentra que te funciona. Disminuye la velocidad, vale la pena.

 

lunes, 1 de marzo de 2021

LIBRO DE RECLAMACIONES

 




LIBRO DE RECLAMACIONES

(no se acepta reclamos)

Cuanto más pronto salgamos del reclamo, más pronto podremos hacernos cargo de nuestra vida de una manera nueva, viviendo el presente sin tratar cambiar el pasado, pensando que pudo ser diferente.  Lo que fue, fue tal como fue. 

Lo que si podemos hacer es cambiar la historia que nos hemos contado y así cambiar el pasado.  Por ejemplo, sentimos que la vida fue injusta porque el padre nos abandonó; tal vez fue ese un acto de amor, tal vez la vida hubiera sido más difícil si él se quedaba, tal vez no pudo hacer otra cosa.  Ver a los padres como seres humanos imperfectos nos alivia, nos pone en nuestro lugar de hijo con respeto y gratitud hacia ellos.

La gratitud por la vida que vino a través de ellos, nos libera, ya que a pesar de sus debilidades la vida nos llegó completa.  Decir: “gracias por la vida tal como me vino, ahora yo me hago cargo” nos devuelve nuestra fuerza. 

Una de las características de nuestra sociedad es el juicio. “Esto es bueno, aquello malo, esto me gusta, esto no.”   Siempre estamos juzgando aquello con lo que nos relacionamos, con el entorno, con las personas, con el clima.  Si hay sol: ójala baje el calor; si no lo hay:  que pena que el verano no llega.   Todo forma parte de una realidad más grande que nosotros, que no comprendemos.  A esa Realidad, con mayúsculas, no le importa si estamos de acuerdo o no.

Nietzsche decía “realidad y perfección es lo mismo.”  Difícil entenderlo en los momentos que estamos viviendo.   El aceptar la realidad no significa conformismo, sino aceptación del pasado tal como sucedió.  Las palabras “Es lo que hay” de la sabiduría popular son una guía.  Una manera de hacerlo es solo centrarnos en lo que estamos haciendo como dicen los maestros orientales “cuando comas, come, cuando camines, camina.”  

Podemos tomar como ejemplo a los árboles que no se comparan.  Cada uno crece según su ser interno.  No están diciendo “mis raíces son delgadas, quisiera que fueran más gruesas” o “mis hojas son muy grandes, me gustan más las tuyas.”   El sauce no le dice al roble nada… solo crece cada uno a su manera, y en todo caso entrelazan sus raíces y comparten el alimento de la tierra y el calor del sol.  Tal como nosotros, lo que pasa es que esta conexión la damos por sentada.   Mientras más conciencia del lugar que ocupamos en la Tierra y de lo que hagamos afecta a todos, más confianza en la Vida experimentamos.

domingo, 22 de marzo de 2020

UN RETO INESPERADO


UN RETO INESPERADO


En momentos en que pensábamos que todo cambiaba rápido, que las reglas de
juego eran cada día distintas a nivel personal, empresarial, social, mundial…

De pronto todo se detiene, cambian las estructuras desde el fondo y dónde
empieza esta amenaza: en China, una cultura oriental muy antigua, le sigue Italia, en occidente, la más antigua.  Se socavan los fundamentos de funcionamiento del mundo.

Cero consumismo, solo sobrevivencia en aislamiento, tareas diarias, trabajo remoto. Una pausa a las 8 pm. en donde todos a lo lejos compartimos y alentamos a los que nos ayudan y también alentarnos unos a otros, sentirnos unidos.  !Y lo sorprendente es que sucede en el mundo entero! ¿Qué sería si no tuviéramos internet y las redes sociales? 

Y todo esto con la amenaza permanente de peligro de muerte y no podemos correr
al contrario, estamos encerrados.  Nuestros cerebros están desconcertados, es un peligro nuevo, desconocido.

La Tierra se está renovando en poco tiempo, necesitaba esta pausa, es un reclamo.  

Si tomamos como metáfora las aves sobrevolando el mar. 
¿Qué sería en nuestras vidas este mirar desde arriba?
¿Qué cambiará para nosotros?
¿Qué queremos que cambie? ¿Con qué nos quedamos?
¿Nos será más fácil aceptar y no quejarnos? 
¿Aceptar que? ¿Disminuir la velocidad?
¿Aprenderemos a vivir el ahora?
¿Cuáles son tus preguntas?
Cada pregunta tiene la semilla de una respuesta. 

Decir si a todo cómo es, incluir a todos tal como son, es el punto de partida. 
Nos toca aprovechar estos momentos para replantear nuestras vidas y decidir.



jueves, 2 de mayo de 2019

YO NO FUI


Desde que somos pequeños las palabras “yo no fui” están en nuestro vocabulario.  Dos hermanos  se  pelean y lo más común es oír: el  empezó... yo no fui.   Un adorno que se cayó: no fue mi culpa...    es como si la culpa estuviera desde siempre instalada en nuestro adn, en nuestra cultura.  

Es así, no le echaremos la “culpa” a nada.

Lo que sí podemos hacer es deshacernos de este sentimiento infantil que en ocasiones sale a flote. Discernir y asumir nuestra responsabilidad en cada asunto nos hace adultos. 

La culpa es un sentimiento infantil “solo los niños sienten culpa, tienen miedo de dejar de pertenecer, de que los rechacen por lo que han hecho, solo ven su miedo y creen que haciéndose daño su víctima no los castigará”*  

* Bert Hellinger 

jueves, 20 de octubre de 2016

LOGRAR MIS OBJETIVOS PROFESIONALES


¿Qué me detiene en el logro de mis objetivos profesionales?

A veces sentimos que a pesar de los esfuerzos que hacemos, teniendo los talentos y calificaciones no logramos el nivel de realización y/o éxito profesional que quisiéramos.  El trabajo de constelaciones  nos permite encontrar soluciones a preguntas y desafíos personales y empresariales.   La visión que nos da de los aspectos involucrados y como está cada uno en relación con los demás  nos brinda una perspectiva diferente  donde salen a luz las dinámicas profundas y las lealtades invisibles que nos mueven. Es como tener un mapa de la situación desde las raíces.


Para tener éxito profesional, es necesario tomar a la madre que es el principio de vida y abundancia y tomar al padre que nos permite la realización profesional. Tomar a ambos a la vez permite que el éxito y la realización profesional  fluya en nuestras vidas.   Esto significa aceptarlos incondicionalmente sin juicio o deseo de que fuera diferente, ocupando, además, nuestro lugar de hijos. 


 Así, estamos listos para dar a los demás, la pareja,  la familia, el trabajo, la empresa, lo que tomamos de nuestros padres.

Cada organización es un sistema donde los órdenes del amor también se aplican, de una manera diferente que en los sistemas familiares.  Revisar el lugar que ocupamos en la empresa en que trabajamos,   revisar nuestra empresa familiar desde la mirada de las constelaciones, nos permite poner en orden el sistema para que la productividad y eficiencia de la organización mejoren.

Reflexiones  (visualizar o escribir las respuestas)
En la escala del 1 al 10, ¿Me siento reconocido en mi trabajo?
                            ¿Siento que algo me bloquea o que hay un límite para mi crecimiento?
                            ¿Siento que ningún trabajo que he tenido me ha gustado?

                            ¿A quién estoy honrando?  ¿A quién me parezco si no tengo éxito?