PRINCIPIOS DEL COACHING SISTÉMICO
Un
sistema es un conjunto de elementos que se interrelacionan y lo que hace o deja
de hacer alguno de ellos afecta a los demás.
A veces no inmediatamente sino que el resultado está separado en el
tiempo y es por eso que en ocasiones no entendemos o encontramos las causas de
lo que sucede.
La
base del coaching sistémico es que considera al individuo parte de un sistema,
ya sea el familiar o el organizacional según sea el tema a tratar. Generalmente ambos temas no están separados y
depende del cliente el nivel de zoom que le quiera dar al análisis y
consiguiente trabajo. En ocasiones es
necesario hacer “un doble click” y abrir otros asuntos para darle al proceso la
profundidad necesaria.
1. Las personas de un sistema están
permanentemente interrelacionadas. Vivimos en un campo social donde todos
estamos conectados.
2. El
cambio es permanente y esto influye en el todo. Al analizar sistémicamente un asunto
encontraremos interrelaciones ocultas que dan origen a las situaciones que
estamos analizando. En las empresas se
analizan los conflictos dentro del contexto general de la organización.
3. El
sistema busca su supervivencia y expansión más allá de los asuntos
individuales. Así el camino de solución
se encuentra partiendo del bienestar del sistema total.
4.
Pertenecemos
a varios sistemas a la vez. Así cuando
vemos algo organizacional consideramos también los demás sistemas a los que la
persona pertenece.
5.
Los
problemas de hoy fueron soluciones de ayer y así dentro del problema está la
raíz de la solución.
El
coaching sistémico, entonces nos ayuda a comprender y facilitar los procesos de
cambio tanto a nivel personal como a nivel organizacional.
El coaching sistémico es, en
último término, una forma de generar cambios a nivel personal pero siempre
teniendo en cuenta los sistemas que nos rodean como personas.