HOY:
Un blog surge de la necesidad de compartir las ideas, encuentros vivencias y aprendizajes en los diferentes temas que me apasionan: el arte, el coaching, las constelaciones, mundos aparentemente distintos que se retroalimentan cada día.
HOY:
El abrazo a la vida
“Realidad y perfección son la misma cosa” dice Spinoza*
Frase
controvertida… a la que con toda seguridad nos oponemos. Sin embargo, por otro lado sabemos que lo
que se nos exige es que aceptemos los hechos que nos toca vivir tal como son, por
difíciles que sean. Que cuanto más nos
oponemos, pareciera que más perduran. Y todo aquello de “si no aprendes la
lección la repetirás” o “lo que se resiste persiste” es verdadero y cada uno podrá dar fe de ello.
Mirando desde otro punto de vista, la realidad es más grande y la verdad es que no le importa si la aceptamos o no J. Es como es y como dice Joan Garriga, tal vez deberíamos ser como los árboles que no andan diciendo “mis raíces de la izquierda deberían ser más largas, o este año mis uvas están muy pequeñas.”
También sabemos que podemos crear un futuro diferente, siempre y cuando estemos de acuerdo con los hechos como son y dejemos atrás el pasado estando en paz con él. En algunos casos ayuda hacer de cuenta que tenemos un libro de ganancias y pérdidas y entonces simplemente anotar en el libro de pérdidas, por ejemplo, un hecho que no podemos cambiar. Coloquialmente decimos “es lo que hay.” Sí, ese es el punto de partida y por eso el título de este post.
La
realidad no hay que comprenderla, hay que abrazarla. ¿qué nos impide hacerlo? ¿a qué nos estamos resistiendo? ¿desde que yo
queremos que las cosas cambien, sin esfuerzo de nuestra parte? La mirada sistémica que engloba todo el
contexto de la pregunta nos aporta recursos para llegar a soluciones nuevas.
“Lo que el hombre llama perdón,
en la naturaleza se conoce como reconciliación.” Frans de Waal, biólogo holandés.
No pienses en un elefante
rosado… por supuesto que al leer estas palabras estas pensando en un elefante
rosado… es un lugar común… y donde sigamos conversando lo verás de peluche
rosado de pelo largo, o pintado de un
rosado fuerte, tal vez pensando: pobre
elefante, bañándose y destiñéndose de a pocos.. De hecho en los sueños es posible que haya
elefantes rosados. Dalí fue un pintor genial, nos guste o no su
pintura.
Un dibujante magnifico y un pensador
absolutamente genial.
Es maravilloso cuando recibes un regalo en el que sabes que la persona ha pensado en lo que te gusta. Mis hijos siempre me hacen este tipo de regalos. “50 secretos mágicos para pintar” de Salvador Dalí es un libro especial y raro. No es un libro sobre su pintura, ni sobre surrealismo, ni siquiera sobre su extraña personalidad, es más bien un libro que es un manifiesto sobre su especial manera de ver la vida y la pintura. Es un juego.
Revisando algunas de sus páginas,
¡encontramos ideas alucinantes! ¡Qué mente tan creativa que tuvo
Dalí!, siempre experimentando con ideas con dibujos sin
limitación. En esto consiste la creatividad, en jugar con los
conceptos vinculándolos aleatoriamente, a veces hasta el absurdo,
para que surjan relaciones nuevas. Este ejercicio es lo que da lugar a la
innovación. La imagen que acompaña este escrito es uno de los
dibujos que ilustran el libro y estas ideas geniales:
“cuando tengas duda si tu cuadro está
terminado, recurre a este secreto. Presta mucha atención a lo que sigue.
Coge el esqueleto de un erizo de mar de tamaño insólito por lo grande.
Contra la abertura pentagonal formada por lo que es conocido como la linterna
de Aristóteles, coloca la cara cóncava de un lente… toma la tela de una araña y
forma con ella unas líneas a través de la lente enlazando los cinco puntos del
pentágono como para formar una estrella. En el extremo opuesto del
caparazón del erizo haz un agujero con una barrena, lo suficiente para
poner un lente de aumento. Entonces verás por primera vez en tu vida,
puesto que antes de mí nadie había tenido la idea de mirar a través de un nuevo
agujero… Veras, repito el interior de una de las más bellas cúpulas naturales
que le es dado contemplar a una criatura humana …Mantener ésta sobre tu cuadro,
de suerte que su reducida imagen aparecerá en ella… … si tu cuadro se
muestra concluido, lo estará y si se muestra inacabado, así será.”