miércoles, 24 de junio de 2020

EL ABRAZO A LA VIDA


El abrazo a la vida

Realidad y perfección son la misma cosa” dice Spinoza*

Frase controvertida… a la que con toda seguridad nos oponemos.   Sin embargo, por otro lado sabemos que lo que se nos exige es que aceptemos los hechos que nos toca vivir tal como son, por difíciles que sean.  Que cuanto más nos oponemos, pareciera que más perduran. Y todo aquello de “si no aprendes la lección la repetirás” o “lo que se resiste persiste”  es verdadero y cada uno podrá dar fe de ello.  

Mirando desde otro punto de vista, la realidad es más grande y la verdad es que no le importa si la aceptamos o no J. Es como es y como dice Joan Garriga, tal vez deberíamos ser como los árboles que no andan diciendo “mis raíces de la izquierda deberían ser más largas, o este año mis uvas están muy pequeñas.”

También sabemos que podemos crear un futuro diferente, siempre y cuando estemos de acuerdo con los hechos como son y dejemos atrás el pasado estando en paz con él. En algunos casos ayuda hacer de cuenta que tenemos un libro de ganancias y pérdidas y entonces simplemente anotar en el libro de pérdidas, por ejemplo, un hecho que no podemos cambiar.    Coloquialmente decimos “es lo que hay.”  Sí, ese es el punto de partida y por eso el título de este post. 

La realidad no hay que comprenderla, hay que abrazarla.   ¿qué nos impide hacerlo?  ¿a qué nos estamos resistiendo? ¿desde que yo queremos que las cosas cambien, sin esfuerzo de nuestra parte?  La mirada sistémica que engloba todo el contexto de la pregunta nos aporta recursos para llegar a soluciones nuevas.


domingo, 7 de junio de 2020

"Yo misma me admiro"



“Yo misma me admiro” decía mi mamá que mi abuela decía.

Siempre oímos que hay  que agradecer cada día todo lo que tenemos, que una actitud de agradecimiento  nos pone en sintonía con el Universo, nos pone en pensamiento positivo para atraer lo bueno,  es verdad.  Sin embargo, detengámonos a pensar un momento. 

Hay tres niveles para agradecer  el tener, el hacer y el ser.  Agradecer lo que tenemos es casi obvio y no necesita explicación.

Agradecer lo que hacemos nos permite agradecer nuestros talentos, nuestros dones, nuestras  oportunidades y educación  y mirar con alegría nuestras nuevas posibilidades (que siempre hay). Aquello de fluir en la vida viene por acá.  A veces tenemos todo planeado y estructurado y la Vida decide de otra manera, en ese caso nos toca dar un giro y mirar que hay de nuevo, qué más podemos hacer.

Agradecer lo que somos y quienes somos por el simple hecho de ser es también necesario. Muchas veces no lo hacemos, No es una práctica diaria. Solo ser, está bien ser como somos, agradecer ser como soy..tal cual.. agradecer el existir... el sentido de la vida es vivirla, como los niños.

Agradecernos a nosotros mismos por los esfuerzos, darnos reconocimiento por los logros, es parte del agradecimiento y del asentimiento a la vida como es, y así será más fácil ser empáticos y   aceptar a  todos como son, tal como son. 

Mi abuela era una mujer talentosa, pero esa es otra historia, y si, tenia razón al decir “yo misma me admiro.”

Y tú, ¿te agradeces a ti misma? Te invito a encontrar talentos que tal vez no has desarrollado?  ¿Con qué disfrutabas de niña?  ¿Qué talentos tienes que sientes que heredaste de alguien querido?   Es más fácil de lo que crees.  

lunes, 25 de mayo de 2020

POR QUÉ A MI, POR QUÉ ESTO, POR QUÉ AHORA




Alguna vez hemos sentido nuestras estas palabras,  la vida nos enfrenta con situaciones en donde es muy fácil pensarlo y sentirlo.  Ahora que la vida nos esta poniendo al límite, inclusive podemos sentir que estamos en prisión domiciliaria… 

Ya hemos comentado que el cerebro reptiliano, el primitivo, siente la amenaza de muerte como algo muy real, por mas que los porcentajes de muerte por el virus sean bajos, es una amenaza real.  Y lo que necesita el cerebro es correr en estos casos, y al contrario estamos encerrados.

Entonces es muy fácil hacernos esta pregunta: ¿por qué a mi?
No nos ayuda,  es una realidad,  es una amenaza! Y nada podemos hacer mas que cuidarnos.

Esto es estar en el presente, hacer un análisis de la situación y decidir que Si puedes hacer.

¿ahora qué hago?  ¿qué recursos tengo?

¿qué planes tenía que han sido cancelado o cambiados radicalmente?
¿por qué a mi?  Significa que en algún nivel te sientes víctima.  

En nuestra cultura es mejor visto ser víctima que ser responsable,  es fácil echarle la culpa a los otros, al contexto, al mundo, a Dios…

De hecho, si sientes que hay algo que mereces y hasta ahora no tienes … en el fondo estas en una posición de víctima.  Decir si a todo tal cual es, empezando por ti mismo es el antídoto a esta posición que es a veces muy sutil.

Asumir tu responsabilidad sobre lo que está en tus manos es un buen comienzo.   Un paso a la vez con decisión y perseverancia.

jueves, 7 de mayo de 2020

Hay un tiempo para todo



“1Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo,  2 un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; 3 un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar” Eclesiastes 3, 1-3
¿Y este tiempo para que nos ha sido dado? Es una sensación extraña; por un lado, es como si nos hubieran quitado el tiempo, y por otro el tiempo es distinto, con unas condiciones diferentes. 
¿Qué sientes qué te han quitado? aparte de la libertad de salir,
¿Qué sientes que te ha dado este tiempo?  
De aquello que ahora es diferente ¿qué te gustaría que siga siendo?
Son muchas preguntas, y seguro tú tienes las tuyas.  Cada pregunta tiene la semilla de su respuesta si ahondamos lo suficiente, ahora tienes tiempo.


viernes, 1 de mayo de 2020

Aquí y ahora... y un aquí distinto


Aquí y ahora...y un aquí distinto

Hablamos mucho de vivir el presente, del “aquí y ahora” y por un lado las circunstancias nos obligan a estar en el presente por lo incierto del futuro y por otro lado, los “aquí” son distintos.  

Me refiero a lo maravilloso que resultan las herramientas que nos brinda la interconexión mundial.


He asistido a charlas en vivo donde los conectados fueron alrededor de mil personas de distintas partes del mundo y estoy siguiendo  un curso de maestría en Nuevas Constelaciones donde hay entre 200 y 300 personas conectadas por Zoom y se siente como si estuvieran presentes! 

Es una presencia distinta, no hay el contacto físico, el cerebro se tiene que acomodar a no sentir a la persona, no ver su expresión corporal, a no sentir el campo energético del otro.  Sin embargo, de alguna manera, se siente toda la energía y el trabajo es igualmente efectivo y poderoso.

Tenemos una oferta amplísima de videos, audios, pdfs de todos los temas, para todos los intereses y esto es para agradecer. 
 
¿Qué más puedes agradecer en esta cuarentena?
Si, sabemos y sentimos que el encierro nos obliga a estar con nosotros mismos de una manera diferente.  Si estamos solos o acompañados, cada situación es un reto distinto y a cada cual le tocó diferente.  Hagamos que esta situación nos lleve a una reflexión fructífera y no al ¿por qué a mi?

¿Qué oportunidad tienes para optar por algo nuevo?

¿Qué no estás dispuesto a soltar?

Escribir ayuda a aclarar las ideas y plantear prioridades y metas.

El cambio cuesta, nuestro cerebro es un órgano cómodo, le gusta lo conocido, está hecho para protegernos, desde la época de las cavernas, donde lo externo era una constante amenaza.   El proceso de cambio requiere decisión, constancia y conciencia.  Cambiando el comportamiento, paso a paso,  cambia la manera de ser y el ser.

domingo, 26 de abril de 2020

UN CUENTO SUFI





UN CUENTO SUFI

Un maestro sufí viajaba en barco con su discípulo y sobrevino una tormenta.  Todos asustados se zarandeaban con el vaivén del barco, el viento, la lluvia y se sujetaban como podían.  Sólo el maestro permanecía tranquilo. 

El discípulo, le pregunta “maestro, la tormenta es muy fuerte, estamos en peligro de muerte”.
El maestro le responde “ en todo momento estamos igualmente cerca de la muerte”. 

Es cierto, solo que no lo tenemos en cuenta, y en verdad seria muy difícil vivir pensando que podemos morir en cualquier momento.  Es más, felizmente no lo hacemos.  Es ahora en estos momentos que la amenaza se hace presente y vivimos en la incertidumbre total.  Total, porque no sabemos cómo ni cuándo terminará. Tampoco sabemos como cambiarán las reglas de juego.

Lo que nos toca es apelar a nuestra fuerza interna aquella que siempre nos saca adelante a pesar de todo y en cualquier circunstancia.  ¿Cómo accedemos a ella? tomando conciencia de nuestra respiración es como empezamos a conectarnos con nosotros mismos, es simple está ahí no más.   Es la base de toda  meditación, cualquier método es válido. Luego a lo largo del día volver en cualquier momento a la luz del corazón, aquella que nos conecta con el amor universal, con Dios, con el Universo. 

domingo, 22 de marzo de 2020

UN RETO INESPERADO


UN RETO INESPERADO


En momentos en que pensábamos que todo cambiaba rápido, que las reglas de
juego eran cada día distintas a nivel personal, empresarial, social, mundial…

De pronto todo se detiene, cambian las estructuras desde el fondo y dónde
empieza esta amenaza: en China, una cultura oriental muy antigua, le sigue Italia, en occidente, la más antigua.  Se socavan los fundamentos de funcionamiento del mundo.

Cero consumismo, solo sobrevivencia en aislamiento, tareas diarias, trabajo remoto. Una pausa a las 8 pm. en donde todos a lo lejos compartimos y alentamos a los que nos ayudan y también alentarnos unos a otros, sentirnos unidos.  !Y lo sorprendente es que sucede en el mundo entero! ¿Qué sería si no tuviéramos internet y las redes sociales? 

Y todo esto con la amenaza permanente de peligro de muerte y no podemos correr
al contrario, estamos encerrados.  Nuestros cerebros están desconcertados, es un peligro nuevo, desconocido.

La Tierra se está renovando en poco tiempo, necesitaba esta pausa, es un reclamo.  

Si tomamos como metáfora las aves sobrevolando el mar. 
¿Qué sería en nuestras vidas este mirar desde arriba?
¿Qué cambiará para nosotros?
¿Qué queremos que cambie? ¿Con qué nos quedamos?
¿Nos será más fácil aceptar y no quejarnos? 
¿Aceptar que? ¿Disminuir la velocidad?
¿Aprenderemos a vivir el ahora?
¿Cuáles son tus preguntas?
Cada pregunta tiene la semilla de una respuesta. 

Decir si a todo cómo es, incluir a todos tal como son, es el punto de partida. 
Nos toca aprovechar estos momentos para replantear nuestras vidas y decidir.