“Un hijo que está perdonando, está acusando al mismo tiempo a los padres, se está poniendo por encima de ellos, y pierde a los padres, su fuerza y su felicidad.
En cuanto puede aceptar, decir que sí a todo lo que sucedió, tal como fue, esto se convierte en una fuerza.”
“...Ahora bien, respecto de la felicidad hice una importante observación en mí mismo. Cuando incorporo a mi madre o a mi padre completamente en mí, sin objeción alguna -"Tú eres mi madre, así te tomo", "Tú eres mi padre, así te tomo"- entonces se instala toda la plenitud de los padres en mi alma.
Yo no incorporo algo de mis padres en mí, sino que incorporo a mis padres en mí, con todo lo que con ellos viene. Y lo que yo pensaba que no era bueno, queda fuera - es muy sorprendente. Con la persona entra solamente lo bueno de ella - nada más...”
BERT
HELLINGER


